Una mañana de estas, fui al Supermercado, cumpliendo los protocolos, con mi barbijo, me tomaron temperatura, alcohol en mis manos, etc. y mientras miraba unos precios escuché un fuerte ruido, como muchas cosas cayéndose y rompiéndose.
Caminé hacia el lugar y vi a algunas personas hablando y mirando hacia el final del pasillo. Caminé por ese pasillo, vi que una joven que había golpeado un estante con su carrito, y muchas cosas habían caído al suelo y, por ende, estaban rotas. Ella estaba arrodillada en el suelo avergonzada tratando de limpiar o enmendar lo que provocó.
Sentí mucha pena, ver que muchos estaban parados mirándola sin hacer nada para poder ayudarla... Así que fui, me agaché a su lado y le dije que no se preocupara y empecé a ayudarla a levantar algunas cosas rotas.
Después de un ratito, el gerente del supermercado llegó al lugar, también se agachó a nuestro lado y le dijo a la joven: ¡Quédese tranquila, deje todo como está, nosotros vamos a limpiar esto! - La joven con mucha vergüenza le dijo: Es que tengo que pagar por todo esto primero. - El gerente sonrió, la ayudó a ponerse de pie y le dijo: Tenemos un seguro para todo esto, no tiene que pagar nada...
Donde quiera que estés, cierra tus ojos, e imagina, a Dios haciendo lo mismo por ti, recogiendo los pedazos de tu corazón roto, de todos los golpes que la vida te ha dado, o tal vez de las malas decisiones que tomaste en un momento dado, decisiones que te han dejado heridas, y no te dejan descansar en paz.
No te preocupes, porque Dios tiene un plan, un seguro, que sanará todas tus heridas. ¡Él quiere curarte! ¡Él quiere sanar tu alma!
Él nos invita, y quiere ayudarnos, dice; "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga". (Mateo 11:28-30).
Todos nosotros podemos también tener un seguro ante Dios, y se llama ¡Gracia! ¿Que significa? favor inmerecido, regalo, perdón. Él pagará nuestros errores o pecados.
¡Aunque no lo merezcamos, si nos arrepentimos, y pedimos perdón a Él, en Su Nombre (Jesús), ¡Su perdón nos alcanzará, y su Gracia nos sostendrá!
También dice; El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. (Prov. 28:13)
No importa qué tan destruida esté tu vida o qué tan perdido te sientas, ¡puedes tener un nuevo comienzo hoy mismo!
Solamente que reconozcas a Dios, tu Creador, y que Él tiene un plan para ti, te vuelvas a Él, para que puedas rehacer tu vida, un borrón y cuenta nueva, un volver a empezar. ¡Con Dios es posible! Somos testigos de ello muchísimos cristianos que renovamos la Fe, y lo logramos.
¿Quieres tener un seguro que te cubra de todos tus errores o pecados?
Busca, contáctate con un cristiano y/o una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS. "La Biblia". ¡No te arrepentirás!
¡Dios te bendiga! ¡Hasta la próxima semana!
Luis Rodas
Varela 447- (ex-Rivadavia) - Campana - Tel. 427296 - luisgurodas@yahoo.com.ar




