En un partido condicionado por el campo de juego y el viento tuvo una floja primera parte, en la que Guillermo Brown se adelantó en el marcador, pero lo perdonó. El Violeta mejoró en el complemento y, aunque no tuvo claridad, pudo llegar al empate.
Para el balance positivo de una actuación, el análisis más sincero suele partir del rendimiento para desembocar en el resultado y encontrar allí, justamente, consecuencias del funcionamiento colectivo. Este no sería el caso de lo que sucedió ayer en Puerto Madryn con Villa Dálmine, que estuvo muy incómodo por las condiciones en que se le presentó el partido ante Guillermo Brown y mostró un rendimiento claramente inferior al de sus dos compromisos anteriores. Por ello y por haber quedado en desventaja en la primera parte, cuando el local incluso tuvo cinco chances para estirar diferencias, el empate alcanzado en el complemento termina dejando un balance positivo para el equipo conducido por Marcelo Franchini. Aunque para entenderlo así, el análisis debe comenzar, precisamente, por ese resultado y no por una actuación que dejó muy poco (o nada) para rescatar y que no fue argumento de la igualdad conseguida.
Sí: en cuanto a funcionamiento, el Violeta dio ayer un paso atrás respecto a sus presentaciones ante Independiente Rivadavia y Atlético de Rafaela. Pero en cuanto a los resultados, se mantuvo en esa línea y estiró su invicto en el arranque de esta segunda rueda en la que acumula dos empates y una victoria. Una situación que no es para despreciar y que puede cobrar todavía mayor valor, si el próximo domingo, Villa Dálmine derrota a Brown de Adrogué en su regreso a Mitre y Puccini.
Igualmente, vale presentar como atenuantes el complicado campo de juego del estadio Raúl Conti (duro e irregular) y el fuerte viento que atravesó ayer a la ciudad chubutense durante el encuentro. Por ello, el equipo de nuestra ciudad nunca se sintió cómodo al momento de manejar el balón, a diferencia de buenos pasajes de sus últimos dos encuentros.
Entonces, la crítica al funcionamiento no pasa tanto por lo que no pudo desarrollar de su estilo, sino por su no adaptación a lo que el partido le pedía, sobre todo en la primera parte. En la segunda se dio una marcada mejora en ese sentido y, entonces, Bilbao ya casi no participó del juego. Pero el problema era llegar al empate sin poder desplegar sus mejores armas. Y eso, aunque le costó, finalmente sucedió. Por eso se quedó con un punto. Y por eso, solamente por eso, se vuelve con saldo a favor de su viaje a Puerto Madryn.
EL PARTIDO
Villa Dálmine presentó los dos cambios ya adelantados por lesión, que obligaron a reformular la defensa con Pollacchi como lateral derecho, con Cáseres y Romero como marcadores centrales y con Rizzi por izquierda. En cuanto a lo táctico, sostuvo el sistema 4-1-4-1, sabiendo que su mejor versión surge de los encuentros entre D´Angelo y Germán Díaz y la posibilidad de llevarle juego claro a los extremos Lautaro Díaz y Nouet.
Sin embargo, en una cancha dura e irregular y en el marco de una jornada muy ventosa, al Violeta le costó encontrar claridad ante un rival que tampoco la tenía y que también apostaba a los ataques directos, con búsquedas largas principalmente. Entonces se fue construyendo un partido de poca posesión y de muchas imprecisiones al momento de intentar profundizar.
Así resultó lógico que las primeras dos situaciones de gol se dieran en jugadas de "segunda pelota", tras capturar rechazos defensivos. A los 18, Agüero probó de larga distancia y su remate se estrelló en el travesaño. Y dos minutos después, un despeje corto de Rizzi fue tomado por Bazán, quien enganchó hacia el medio y sacó un violento zurdazo que sorprendió a Bilbao (el balón se movió) y se convirtió en el 1-0 para el local.
Los dirigidos por Marcelo Franchini sintieron el golpe, se desordenaron y empezaron a sufrir un problema que fue habitual en la primera rueda: cedió amplios espacios entre su mediocampo y su última línea. Encima, la defensa estuvo muy lejos de ofrecer seguridad. Por el contrario: daba sensación de fragilidad y hasta el propio Bilbao tenía imprecisiones.
Por ello, sin hacer grandes méritos, Guillermo Brown empezó a generarle situaciones claras para aumentar la diferencia. A los 26, Sivetti corrió 30 metros con el balón ante la pasividad de las camisetas Violetas y cruzó un remate que dio en el palo. A los 28, González tuvo todo a favor para fusilar a Bilbao después que el viento complicara a Romero, pero increíblemente, desde el borde del área chica, pateó a dos estaba el arquero, que alcanzó a manotear el balón al córner. A los 34, Bilbao le regaló la pelota a Bazán, quien no pudo aprovechar el mano a mano, pero después logró sacar un remate cruzado que exigió al arquero. A los 37, González cabeceó solo, pero desviado ante un Bilbao vencido. Y a los 46, el guardameta campanense debió esforzarse contra un palo para desviar al córner un remate de media distancia de Ferracutti.
Sí: en cualquiera de esas cinco oportunidades, el conjunto patagónico pudo haber estirado la diferencia en el marcador. Y no habría estado mal, porque Villa Dálmine nunca pudo salir de la incomodidad que le planteaba el contexto y el trámite del encuentro. Díaz y D´Angelo no se encontraban, los extremos no recibían pelotas de calidad y Franzoni quedaba limitado a una lucha desprolija contra los centrales locales. Mientras tanto, Agüero intentaba salir a cortar más adelante, no lo conseguía y el equipo quedaba desequilibrado en el retroceso, situación que sufrieron principalmente Cáseres y Romero.
En contrapartida a lo realizado por "La Banda", el conjunto de nuestra ciudad no generó ocasiones de gol. Apenas un par de pelotas paradas que no supo transformar en acciones de peligro. Ni siquiera un buen tiro libre que ejecutó D´Angelo y que salió desviado.
En el complemento, el local sintió la salida de su conductor (Bazán, lesionado), mientras el Violeta apretó líneas (Agüero sí se transformó en punto de equilibrio), fue más compacto en sus movimientos y dispuso mucho más del balón. Sin embargo, la claridad siguió siendo una cuenta pendiente y sus ataques fueron a los empujones, sin poder generar situaciones de gol nítidas más allá de un par de ingresos al área de Agüero mediante centros desde la izquierda y también a través de un remate de Germán Díaz que el arquero contuvo sin inconvenientes.
Franchini varió el sistema táctico con el ingreso de Tello por Rizzi, buscando en el "Pela" ese cambio de ritmo que al equipo le estaba faltando en el traslado hacia el campo ajeno y dejando tres centrales en la última línea. Pero sobre la media hora, el desgaste pareció repercutir en el equipo, que perdió presencia en el juego y le permitió avanzar a Guillermo Brown (Medina definió muy mal una buena llegada por izquierda).
En ese momento en que el partido parecía escapársele definitivamente, Villa Dálmine encontró el empate: Díaz tuvo paciencia sobre el vértice del área y ubicó la llegada de Tello, cuyo cabezazo rebotó en Ferracuti y generó un rebote que D´Angelo aprovechó para definir también de cabeza y establecer el 1-1.
Con el aire fresco de los recién ingresados Larrea y Cajes, la sensación era que el visitante podía atropellar al local en el último tramo del encuentro para ir por la victoria. Sin embargo, fue el elenco de Puerto Madryn el que terminó mejor. Incluso, Medina tuvo un remate desde buena posición para recuperar la ventaja. Por ello, Franchini decidió rearmar su bloque defensivo (debutó el juvenil Kruger e ingresó Stancato) y bajarle la persiana al cotejo.
Al fin de cuentas, por las condiciones en que se jugó y por cómo se dio el partido, el empate le daba continuidad a este presente Violeta. De hecho, le permitió sostener el invicto con el que comenzó esta segunda rueda (dos empates y una victoria) y llegar al duelo frente a Brown de Adrogué con la idea de darle todavía un mayor valor a esta igualdad.
NICOLÁS HERRANZ ANTICIPA JUSTO A LAUTARO DÍAZ, CUANDO EL JUGADOR VIOLETA QUEDABA CARA A CARA CON EL ARQUERO LOCAL.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
VILLA DÁLMINE (1): Emanuel Bilbao; Maximiliano Pollacchi, Rodrigo Cáseres, Zaid Romero, Facundo Rizzi; Emiliano Agüero; Lautaro Díaz, Germán Díaz, Ezequiel D´Angelo, Francisco Nouet; y Juan Cruz Franzoni. DT: Marcelo Franchini. SUPLENTES: Lucas Bruera, Agustín Stancato, Jeremías Kruger, Laureano Tello, Franco Costantino, Leandro Larrea, Valentín Albano, Lucas Cajes y Lucas Muñoz.
GUILLERMO BROWN (1): Franco Agüero; Matías Ruiz Díaz, Nicolás Herranz, Tobías Albarracín, Guillermo Ferracutti; Matías Ahumada Acuña, Franco Sivetti, Axel Juárez, Gonzalo Bazán; Iván Arbello y Sergio González. DT: Nicolás Vazzoler. SUPLENTES: Luciano Guarracino, Bruno Paladini, Enzo Guardia, José Villegas, Sebastián Benega, Sebastián Medina, Alejo Blanco, Santiago Gómez y Elvis Bahamonde.
GOLES: PT 20m Gonzalo Bazán (VD). ST 34m Ezequiel D´Angelo (VD).
CAMBIOS: PT 14m Paladini x Albarracín (GB) y 41m Benega x Bazán (GB). ST 21m Tello x Rizzi (VD); 26m Gómez x Arbello (GB) y Medina x Ahumada Acuña (GB); 31m Larrea x Nouet (VD) y Cajes x L. Díaz (VD); y 43m Kruger x D´Angelo (VD) y Stancato x G. Díaz (VD).
AMONESTADOS: Paladini y Ruiz Díaz (GB); Agüero y D´Angelo (VD).
CANCHA: Guillermo Brown.
ÁRBITRO: Fabricio Llobet.
FRANZONI Y UNA POSTAL DEL DIFÍCIL PARTIDO QUE TUVO: PELEANDO CONTRA TRES DEFENSORES.
EL REBOTE FAVORECE A D´ANGELO, QUIEN DE CABEZA ESTABLECERÁ LA IGUALDAD PARA EL VIOLETA.
UN NUEVO DEBUT JUVENIL
En el final del encuentro ante Guillermo Brown, el entrenador Marcelo Franchini mandó a la cancha a Jeremías Kruger (categoría 2001). De esta manera, el jugador oriundo de San Nicolás, que suele desempeñarse como lateral por izquierda, hizo su presentación absoluta en Primera División y se convierte en el tercer juvenil de la cantera Violeta que debuta en la actual temporada. Anteriormente también lo habían hecho Lucas Cajes (quien también ingresó ayer y ya ha tenido, incluso, oportunidades como titular) y Agustín Ayala.
Además, en este actual campeonato, otros dos valores de las divisiones juveniles han sumado minutos: Gastón Martiré y el regresado Francisco Nouet, quien ayer tuvo su tercera titularidad consecutiva desde su retorno al club.
Y otra novedad que presentó ayer el banco de suplentes Violeta fue la aparición de Lucas Muñoz, quien fue citado por primera vez. El delantero, categoría 2004, es otro de los chicos Violetas que viene trabajando con el plantel y espera por su oportunidad para debutar al igual que Valentín Albano (habitual suplente en los últimos partidos) y Carlos Freixa, entre otros.
JEREMÍAS KRUGER ES CATEGORÍA 2001 Y SUELE DESEMPEÑARSE COMO LATERAL IZQUIERDO.
MANTUVO SU LUGAR
Con el empate que consiguió ayer en el segundo tiempo ante Guillermo Brown, Villa Dálmine evitó volver a caer en el último puesto de la Zona B, lugar que sigue ocupando el conjunto de Puerto Madryn.
En tanto, en la parte alta de la tabla, Güemes (SdE) es el líder, pero puede ver recortada su ventaja luego de empatar ayer ante Gimnasia de Jujuy como visitante con un tanto a los 53 minutos del ST. Eso lo aprovechó Brown de Adrogué (venció 1-0 a San Martín de San Juan), pero no así Deportivo Morón (cayó 2-0 en su visita a Tristán Suárez). Igualmente, el que puede obtener mayor beneficio de ello es Barracas Central: si mañana supera a Santamarina quedará a solo un punto del elenco santiagueño (juega desde las 15.30).
Los otros partidos que completan esta 20ª jornada de la Zona B de la Primera Nacional serán: Independiente Rivadavia vs Defensores de Belgrano (hoy 16.00), Instituto vs Almagro (mañana 15.00) y Ferro Carril Oeste vs All Boys (martes 21.10).
Mientras tanto, por la Zona A, Quilmes igualó ayer 0-0 con Estudiantes (RC), al tiempo que Alvarado derrotó 2-1 a Deportivo Riestra en Mar del Plata. Hoy sigue la programación con: Chacarita vs Nueva Chicago (14.00), Mitre vs San Martín de Tucumán (15.30), Estudiantes de Buenos Aires vs Belgrano (15.35) y Agropecuario vs Temperley (16.00). Mañana cierran: Atlanta vs Almirante Brown (15.05) y Tigre vs Gimnasia de Mendoza (21.10).



