Entrevistamos al precandidato a diputado nacional por el Movimiento de Socialista de los Trabajadores (MST) en el FIT; quién dejó definiciones sobre la política argentina, la gestión de la pandemia y la educación. "La gente no le tiene que tener miedo a la izquierda sino a los que nos gobiernan", dijo. "La izquierda está discutiendo cómo mejorar", aseguró.
La Auténtica Defensa: ¿Con qué mensajes visitás Campana?
Bodart: Esta es una zona industrial, pero lamentablemente no quiere decir que la riqueza generada se distribuya, sino todo lo opuesto. Estaba charlando con compañeros de Toyota, de donde salió una declaración diciendo que quisieron tomar empleados y no había gente capacitada. Nosotros podríamos presentar una lista de gente muy capacitada que sin embargo no la tomaría, porque en realidad lo que quieren es extender la jornada laboral y no pagar extras. Detrás de esos anuncios hay una intención de aumentar la productividad con la misma gente. Nosotros defendemos las 6 horas de trabajo o 4 días, rebajando los tiempos para que trabaje más gente con los mismos salarios. Por otro lado, en la zona estamos viendo muchos problemas ambientales, una constante a la vera del Paraná porque están haciendo desastres para extender la frontera de la soja. Nosotros nos consideramos ecosocialistas, algo particular de nuestra lista. Tenemos un solo mundo y debemos cuidarlo. Y los problemas tienen que ver con los gobiernos poniendo las ganancias por encima de las necesidades de la gente.
LAD: ¿Cómo analizás la situación del país?
Bodart: Estamos en un momento donde el 51 por ciento de la provincia es pobre, tenemos 15 por ciento de indigencia y siete de cada diez jóvenes en la pobreza. Además salarios miserables. Acá puede ser que en alguna fábrica haya un salario un poquito mayor que lo alcance encima el impuesto al salario y lo baje, pero a los municipales se les paga 25 y 30 mil pesos, una situación de precariedad tremenda. Nosotros queremos atender esas demandas y ser claros: hay plata, el problema es que se acumula en un pequeño sector, en un uno por ciento que tiene lo que le falta al resto. Y lo que el Estado captura, por ejemplo de una renta extraordinaria como la de este año producto de las exportaciones -entraron 70 mil millones de dólares con los que podríamos levantar el país-, se queda en pequeñas manos o las mil familias que son dueñas de la tierra, con lo del Estado yéndose en concepto de deuda. Esa es la explicación de por qué no podemos atender las demandas sociales. Nosotros queremos más trabajos, que los planes se transformen en trabajo genuino para que no se sigan usando con el fin de contener los estallidos. Hay que hacer un plan intensivo de construcción de viviendas que es un drama tremendo y que permitiría crear empleo. Queremos que pongan el dinero los ricos con impuestos progresivos, permanentes, suspender pago de deuda e investigarla. Pero hay una complicidad de la clase dirigente.
LAD: ¿Qué opinión te merecen los políticos de los grandes partidos?
Bodart: Hay un momento de mucha bronca en la gente. La foto (de la celebración en Olivos durante la cuarenta) habla de una doble moral. Que un presidente haga semejante brutalidad cuando hay tanta gente con familiares y allegados fallecidos… yo tengo dos primos a los que no pude ir a despedir, a mi me toca, creo que a mucha gente le debe tocar también. Y el presidente se la pasaba de joda. Pero es una foto que excede al presidente, es la casta política. Por eso prenden los discursos anti-políticos como el de la derecha.
LAD: ¿Qué propuestas distintas a las implementadas hasta ahora propone el MST para salir de la crisis provocada por el COVID-19?
Bodart: En marzo presentamos un proyecto para declarar de utilidad pública el laboratorio de Garín, de Hugo Sigman, que estaba haciendo las vacunas de AstraZeneca, porque considerábamos que era inmoral que acá se hagan vacunas y se vayan a Estados Unidos, muchas de las cuales no se usan y se están venciendo. Muchos otros países, como la India que es derecha, cerraron las fronteras y lo que producían en primer lugar se aplicó a la población. Si esta medida se hubiese hecho en Argentina, se habrían evitado miles de muertos, tendríamos hoy la inmunidad de rebaño y estaríamos pensando ya en una tercera dosis. Hemos sido críticos también acerca de cómo se han manejado las cuarentenas, cediendo siempre a la presión empresarial y mandando a la gente como burros a que trabaje. Y ahora se ha abierto todo, esperando que la población se acostumbre a los 300 muertos por días. Hay más vacunas, obvio, pero también aparecen nuevas cepas. En ese sentido, nosotros creemos que la capacidad sanitaria del país tendría que unificarse, no puede ser que haya una sanidad de primera y una de segunda.
LAD: ¿Cuál es tu postura respecto al manejo que se les dio a las clases presenciales?
Bodart: Creemos que hubo mucho marketing político por parte de la oposición, porque evidentemente en el pico de una ola, vos tenés que cuidar el traslado. En grandes ciudades la aglomeración del transporte ha sido una vía de contagio tremenda. En todo el mundo hubo políticas de este tipo, con frenos y aperturas. Creo que ya hay mucho cansancio, pero hay escuelas que aun estando autorizadas no abren porque falta la luz y no hay calefacción, sobre todo en la escuela pública, con docentes que están empezando a reclamar porque los acuerdos salariales que han firmado los dirigentes sindicales les han hecho perder 15 o 20 puntos de poder adquisitivo.
Nosotros proponemos una salida más de fondo para la crisis de la educación. Creemos que se ha ido destruyendo la educación pública porque hay un objetivo de fortalecer la privada, a la que se subsidia mientras no hay lo mínimo indispensable en la pública. Habría que volver a nacionalizar el sistema de educación, porque se ha desfinanciado a las provincias. Los daños que hizo el menemismo nunca se revirtieron. Creemos en una educación única a nivel nacional, con presupuestos nacionales. Volvemos a lo mismo: hay desfinanciamiento porque la plata se va en pagar la deuda. El Fondo nunca se va, y ahora va a volver con más fuerza.
LAD: Ha irrumpido un precandidato dentro de Juntos que habla mucho de la educación. ¿Qué visión tiene de este giro?
Bodart: Le diría a la población que vea lo que son discursos de campaña y lo que es la realidad. Todos los años de Macri y de Larreta se bajó el presupuesto educativo. La ciudad de Buenos Aires es uno de los lugares donde la privada más avanzó sobre la escuela pública, donde más se ha pagado subsidios a la privada y más se ha deteriorado la pública, a tal punto que por años hay más de 10 mil alumnos que no pueden entrar. No hay vacantes porque no se construyen escuelas. Con Vidal hubo paro cada dos meses porque se negaban a discutir la paritaria. Se usa mucho la educación de un lado y de otro, pero cuando uno va a una escuela se pregunta dónde está el amor por la educación.
LAD: ¿El orden mundial se está desquebrajando?
Bodart: El mundo está muy convulsionado. Creo que vamos a cambios estructurales muy grandes. El capitalismo se está agotando, está llevando a la barbarie. Creo que hacen falta cambios y gente que ejerza un contrapoder, que haya una democracia real, no que los mismos se reciclen permanentemente, porque va a volver el que se vayan todos. De hecho, creo que hay un sector que está pensando en un voto bronca, no votar o hacerlo en blanco. Nosotros pedimos que nos den el voto a los que queremos plantear otra Argentina, a los que tenemos propuestas y queremos interpelar al poder. La gente vota a representantes que representan al uno por ciento. No le tiene que tener miedo a la izquierda, sino a los que nos vienen gobernando.
LAD: ¿Qué significado tienen estas PASO entre el MST y el resto del FIT?
Bodart: La izquierda está discutiendo cómo mejorar aspectos que tiene. Nosotros queremos una revolución dentro de la izquierda, tirar a la basura el sectarismo, el dogmatismo, por eso estamos dando una batalla contra los personalismos y los candidatos para siempre. Queremos cambiar eso, que entren otros sectores al frente, y gente independiente que organice corrientes internas si quiere. El que se defrauda con el Frente de Todos por ejemplo, que se sienta cómodo de poder venir acá.
"Habría que volver a nacionalizar el sistema de educación, porque se ha desfinanciado a las provincias. Los daños que hizo el menemismo nunca se revirtieron. Creemos en una educación única a nivel nacional, con presupuestos nacionales" expresó Alejandro Bodart.



