Nouet adelantó al Violeta en el arranque del ST, pero la visita niveló el marcador ocho minutos después. Con la igualdad, el elenco campanense perdió la chance de descontar puntos respecto a la zona de clasificación a la Copa Argentina.
La urgencia de resultados positivos que tiene Villa Dálmine para tratar de llegar a la próxima Copa Argentina provoca que el empate de anoche ante Ferro Carril Oeste, un equipo de gran presente, con aspiraciones de alcanzar la final por el ascenso directo, pierda valor en su dimensión total. Aunque, quizás, esa percepción también esté acompañada por un rendimiento que no terminó de convencer, más allá de la jerarquía del rival.
Lo cierto es que el Violeta y el Verdolaga igualaron 1-1 en Mitre y Puccini y continúan siendo los dos mejores equipos de la Zona B de la Primera Nacional en esta segunda rueda. Pero, al mismo tiempo, también es cierto que a ninguno de los dos le sirvió efectivamente el empate de anoche.
Por el lado del equipo de nuestra ciudad, que cortó una racha de cuatro triunfos en fila, porque no pudo descontar puntos respecto a la zona de clasificación a la próxima Copa Argentina (si ganaba quedaba 12º, a cuatro unidades del octavo puesto); y por el lado del elenco de Caballito, porque no pudo posicionarse como único escolta de Barracas Central y ahora quedó a tres puntos de distancia del líder.
En cuanto a lo futbolístico, los dirigidos por Marcelo Franchini no estuvieron a la altura de otras presentaciones: en grandes pasajes del juego tuvieron dificultades para cortar los avances del visitante (se defendió muy atrás) y, por ello, casi no lograron generar esas transiciones ofensivas que buenos dividendos le han pagado en su póker de triunfos consecutivos.
Incluso, necesitó de buenas respuestas de Bilbao para sostener la igualdad en el complemento. En cuanto a la tenencia y el juego elaborado, ayer prácticamente no apareció, aunque lo del Violeta no ha sido relevante en este aspecto ni siquiera en sus mejores victorias de esta racha.
Ahora, el próximo desafío será casi inmediato, porque el sábado enfrentará como visitante a Tristán Suárez en un duelo que será a todo o nada respecto al objetivo que se ha trazado el plantel para el final del campeonato: una victoria sostendría la esperanza, mientras cualquier otro resultado lo dejará ya, definitivamente, sin chances de acceder a la Copa Argentina.
EL PARTIDO
Villa Dálmine salió con un solo cambio: Nouet reemplazó al lesionado Lautaro Díaz, pero fue Bersano quien se paró sobre la derecha, dejándole la izquierda al sampedrino. En cuanto a la disposición táctica, nada cambió: se mantuvo el 4-1-4-1, aunque el equipo tuvo mayor tendencia a progresar por izquierda, donde Rizzi se desplegaba para tratar de juntarse con Nouet. Del otro lado, Pollacchi estuvo más contenido, mientras Bersano se sentía más cómodo enganchando hacia adentro para su pierna hábil.
En este contexto, con un Ferro que trataba de asumir el protagonismo desde la tenencia y la circulación, el trámite era de ida y vuelta, pero hasta tres cuartos de cada campo, porque ni uno ni otro tenían claridad en los metros finales como para profundizar sus avances.
El equipo de nuestra ciudad apostaba por los centros, pero sin poder encontrar a Gagliardi (en la única que logró cabecear no pudo darle fuerza al balón). Mientras que el elenco de Caballito probó más con remates de media distancia (Mosca, a colocar, fue el que llevó mayor peligro).
Así, con el correr de los minutos se fue configurando un trámite irregular e impreciso, aunque el Verdolaga tenía mayor fluidez en el corazón del campo con el tándem Fattori-Mosca y también más "peso ofensivo" con la amenazante presencia de Rivero. De hecho, el 9 visitante logró generar un buen tiro libre en la medialuna del área que Ellacopulos ejecutó por sobre el travesaño.
La mejor del Violeta llegó sobre los 40, cuando Gagliardi le ganó a Sills, se acomodó dentro del área y sirvió el centro para la llegada de Bersano, cuya volea fue "aguantada" por el arquero Miño contra su palo derecho.
Con este flojo antecedente que dejó la primera parte, el inicio de la segunda sorprendió a todos, más por la resolución que por la elaboración: en el primer avance del local, Pollacchi apareció libre por derecha y desde allí lanzó un centro bajo que Nouet conectó de primera y de derecha para superar la estirada de Miño y abrir el marcador.
Poco le duró la ventaja a Villa Dálmine, que se fue metiendo atrás, repitió dificultades para despejar y terminó entregando una pelota parada que Ferro aprovechó para empatar. Fue en una jugada donde Cáseres tuvo demasiado protagonismo (del malo): primero quiso despejar y estrelló la pelota contra el palo y después, ante el remate de Gabriel Díaz, desvió dentro del área chica la trayectoria del balón cuando Bilbao parecía tenerlo controlado.
Envalentonado por el empate y el ingreso de Gallardo para atacar el sector de Pollacchi (tuvo dificultades sobre su lateral en el ST), el visitante fue ganando verticalidad y llevando al equipo de nuestra ciudad a recostarse muy atrás, sin dar batalla prácticamente en la mitad de cancha. Entonces, Gagliardi quedó todavía más aislado que en la primera parte.
Igualmente, al conjunto de Caballito le costaba construir situaciones claras y recién a los 28 minutos generó peligro real: Mosca se filtró por el centro del ataque y remató al palo de un Bilbao que alcanzó a tocar el balón con la punta de los dedos y que posteriormente debió trabajar también en la continuidad de la jugada.
Los cambios se imponían en el Violeta, aunque Franchini no modificó tácticamente la alineación y apostó por renovar aires con los ingresos de Tello (para jugar en lugar de Moyano) y Cajes (por Bersano). Así, en los minutos posteriores, Bilbao volvió a decir presente para manotear un gran remate de Brian Fernández desde la puerta del área.
Sin embargo, más allá de esa mayor facilidad de Ferro para llegar al área rival, el tramo final del encuentro fue parejo, con voluntad de atacar por ambos lados (el mediocampo fue zona de tránsito), pero con poca claridad y precisión: el local, sin circuitos, abusó de bochazos y centros; mientras el visitante se apresuró para tratar de explotar espacios. Así, ni uno ni otro generaron situación como para romper la igualdad. Así, ambos se fueron a los vestuarios con un punto que no los terminó de convencer, más allá de estiraron sus presentes positivos.
ESTA VOLEA DE BERSANO, TRAS CENTRO DE GAGLIARDI, FUE LA ÚNICA JUGADA DE PELIGRO QUE GENERÓ EL VIOLETA EN LA PRIMERA PARTE
SÍNTESIS DEL PARTIDO
VILLA DÁLMINE (1): Emanuel Bilbao; Maximiliano Pollacchi, Rodrigo Cáseres, Zaid Romero, Facundo Rizzi; Santiago Moyano, Emiliano Agüero, Germán Díaz; Fernando Bersano, Alejandro Gagliardi y Francisco Nouet. DT: Marcelo Franchini. SUPLENTES: Ezequiel Navarro Montoya, Facundo Lando, Gino Olguin, Agustín Stancato, Laureano Tello, Franco Costantino, Ezequiel D´Angelo, Lucas Cajes y Juan Ignacio Franzoni.
FERRO CARRIL OESTE (1): Marcelo Miño; Hernán Grana, Gabriel Díaz, Juan Ignacio Sills, Agustín Aleo; Emiliano Ellacopulos, Federico Fattori, Claudio Mosca, Andrés Galetto; Tomás Molina y Germán Rivero. DT: Sergio Gómez y Favio Orsi. SUPLENTES: Federico Costa, Sebastián Olivarez, Lucas Souto, Fernando Miranda, Nicolás Gómez, Nahuel Maidana, Brian Fernández, David Gallardo y Franco Toloza.
GOLES: ST 1m Francisco Nouet (VD) y 9m Gabriel Díaz (FCO). CAMBIOS: ST Gallardo x Galetto (FCO); 27m Fernández x Molina (FCO); 30m Tello x Moyano (VD) y Cajes x Bersano (VD); 34m Toloza x Rivero (FCO); 37m D´Angelo x Díaz (VD). AMONESTADOS: Pollacchi (VD); Díaz y Fattori (FCO). CANCHA: Villa Dálmine. ÁRBITRO: Diego Ceballos.
EL PLANTEL POSÓ CON GESTO Y CARTEL ALUSIVO AL DÍA MUNDIAL DEL CÁNCER DE MAMA.
NOUET CONVIRTIÓ SU TERCER GOL DEL CAMPEONATO TRAS UN CENTRO BAJO DE POLLACCHI.
GERMÁN DÍAZ ESTUVO MENOS PARTICIPATIVO QUE EN JUEGOS ANTERIORES.
QUEDÓ 14º
El empate ante Ferro Carril Oeste le permitió a Villa Dálmine ganar dos lugares en la tabla de la Zona B respecto a cómo se encontraba antes del partido. Pero, al mismo tiempo, lo privó de avanzar hasta el 12º puesto y quedar a cuatro unidades de distancia de la zona de clasificación a la Copa Argentina.
Más allá de eso, su racha positiva se mantiene: llegó a cinco juegos sin derrotas (cuatro victorias y esta igualdad) y en los 13 encuentros de esta segunda rueda lleva sumados 23 de sus 35 puntos totales.
El próximo sábado, desde las 15.00 horas, enfrentará como visitante a Tristán Suárez, equipo que en la 30ª fecha fue goleado 4-0 por San Martín en San Juan y que, tras ese resultado, también apunta a clasificar a la próxima Copa Argentina



