¿Qué significa la Navidad Cristiana?
El Adviento (en latín: "adventus Redemptoris" venida del Redentor´) es el primer período del año litúrgico cristiano, compuesto de cuatro domingos, comenzado en el pasado 28 de noviembre de 2021, y consiste en un tiempo de preparación espiritual para la celebración del nacimiento de Cristo. Durante este período, revivimos la espera de la primera venida de Jesucristo hace más de dos mil años. También nos preparamos "esperando al que viene", de acuerdo a lo que reza en el Credo de Nicea (325), "ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos".
En estos cuatro Domingos de Adviento se muestra el significado de la representatividad de La Palabra, dándole forma al pensamiento de quienes escribieron los hechos ocurridos durante siglos en el Viejo y Nuevo Testamento.
Con respecto a las velas de la llamada corona de adviento, hay diversidad de utilización de los colores de las mismas, aunque siempre varían entre la morada, la amarilla, la rosa, la verde y la blanca. Todos coinciden en la blanca final, que corresponde a la venida de Cristo.
Círculo…hojas perennes…velas encendidas…persistencia
La corona de Adviento, por tradición cristiana, simboliza con las velas que se prenden, en el transcurso de las cuatro semanas, el Adviento. Consiste en un círculo formado por ramas de un árbol perenne (generalmente de muérdago, pino o abeto) que sostiene las velas. La primera vela se prendió el primer domingo de Adviento. El encendido de las restantes se acompaña con una oración en los siguientes tres domingos quedando cuatro prendidas en la semana anterior a la Navidad. La quinta vela, llamada "vela de Cristo", se enciende en la misa de Navidad debiendo ser blanca, como símbolo de pureza, demostrando que Jesús ha nacido.
Algunos aspectos históricos y teológicos sobre el significado del Adviento
El tiempo de Adviento-Navidad es el conjunto de las primeras seis semanas que abren el año litúrgico, es decir, un ciclo completo de celebraciones.
Comienza a fines de noviembre o principios de diciembre, siempre cuatro domingos antes de Navidad, así que lo más temprano que puede empezar es el 28 de noviembre, y lo más tarde, el 3 de diciembre. A su vez finaliza el domingo siguiente a la Epifanía (6 de enero), o sea que lo más temprano que puede terminar es el 10 de enero, y lo más tarde, el 13. Siempre termina con la solemnidad del Bautismo del Señor. Litúrgicamente, el domingo que sigue a la Solemnidad de la Epifanía (conocida tradicionalmente como "Fiesta de Reyes") es dedicado a celebrar el Bautismo de Cristo, este año se celebra el domingo 09 de enero.
El nacimiento de Cristo comenzó a celebrarse el 25 de diciembre de cada año ocupando el lugar de las Saturnales (Celebración de los romanos en honor al dios Saturno) y el Dies Natalis Solis Invicti, Festival del Nacimiento del Sol Inconquistado, festividad romana dedicada al Sol Invictus (culto religioso del Imperio Romano) y vinculada al solsticio de invierno.
Esto es lo que se debería haber hecho, dado que la Natividad de Jesús implica una preparación que no solo es la felicidad de "esperar al que viene"; no solo es la espera de una época de fiestas y reuniones, de grandes comidas, sino que es también tiempo de análisis de nuestra vida, siendo el momento en el cual debemos mirar para atrás; si hicimos todo bien, cuales fueron nuestros errores; en que nos equivocamos. Ver qué sentido tuvo nuestro proceder. Siempre actuamos bien o debemos mejorar nuestra vida. El método sugerido es cuestionarnos con algunas preguntas, y así buscar las respuestas si algo no nos gustó, para no volver a realizar los errores cometidos y crear además algunas acciones para lograr mejorar nuestras vidas. Vosotros tenéis las respuestas. La moraleja que puede quedar aquí es que, nuestra relación con Dios es algo personal. Una frase escrita hace largo, largo tiempo por un célebre filósofo, a quien muchos de ustedes recordarán, fue: "el hombre es el yo y su circunstancia". Y el concepto: Cada uno es el artífice de su propio destino.-



