Ocurrió en el local gastronómico "A Granel", en Castelli al 400. La alarma no funcionó ninguna de las dos veces.
Una fuerte suma de dinero en efectivo y un teléfono fue el botín de los malvivientes que ingresaron la madrugada del domingo y la del martes al local gastronómico de "A Granel".
"Lo peor de todo es que ambas veces cortaron las llaves térmicas, calculamos que para apagar las cámaras de seguridad. Por eso, en ambas oportunidades tuvimos que tirar toda la comida, lo que nos hizo más daño aún que el efectivo que se llevaron", señalaron desde la familia Assmann, responsable del emprendimiento iniciado a fines del año pasado.
"Desde ya, agradecemos todas las muestras de solidaridad por parte de clientes y vecinos, lo que nos emocionó mucho, y queremos agradecer particularmente a los proveedores, quienes comprenden la situación y no dejaron de enviarnos mercadería", agregaron respecto a la situación que han atravesado.
Los malvivientes ingresaron por la puerta principal, sobre Castelli, y en ambas oportunidades, según se explicó, la alarma de ADT nunca sonó.
En ambas oportunidades, ingresaron rompiendo la puerta principal.



