Luego de 100 años de extinto en esa región, están siendo reintroducidos dos ejemplares de los Esteros del Iberá.
Mediante una iniciativa del gobierno chaqueño y la Fundación Rewilding Argentina, una pareja de ciervos de los pantanos llegaron al Parque Nacional El Impenetrable con el objeto de reconstruir la población del mayor ciervo de Sudamérica en el Chaco Seco, donde falta hace unos 100 años.
Las acciones de conservación en el Parque Iberá, Corrientes, hicieron que la población de ciervos creciera a unos diez mil ejemplares que viven en el gran humedal correntino. Esta circunstancia generó la posibilidad de mudar ejemplares para repoblar zonas donde la especie desapareció, como "Brisa" y "Alfonso", la primera pareja de varias que se proyecta reintroducir.
Según se explicó, tanto la caza como el avance de la frontera agropecuaria y las enfermedades importadas por el ganado provocaron su extinción en la mayor parte del territorio chaqueño, logrando subsistir sólo en el Delta del Paraná, los Esteros del Iberá, y en el extremo este de las provincias Chaco y Formosa.
Brisa y Alfonso son la primera pareja de varias que se proyecta reintroducir en el Chaco Seco.



