El 7 de febrero se conmemora el fallecimiento del Dr. Prosper Ménière, destacado médico francés que describió a mediados del siglo XIX el síndrome que hoy lleva su nombre.
El síndrome de Ménière se caracteriza por vértigo asociado a hipoacusia, acúfenos y sensación de plenitud óptica, estos dos últimos aparecen primero anunciando el comienzo de la crisis. Estos episodios son recurrentes y autolimitados. La frecuencia e intensidad va variando con la evolución de la enfermedad, la disminución de la audición fluctuante en un comienzo luego es permanente y puede asociarse a zumbidos, pero en la etapa final las crisis de vértigo desaparecen.
Es una patología muy poco frecuente, generalmente se manifiesta entre los 40 y 60 años, más frecuente en mujeres y generalmente afecta un oído, pero en un 30% puede ser bilateral.
Para realizar el diagnóstico es fundamental el examen realizado por el Otorrinolaringólogo y el resultado de las pruebas de audición (audiometría tonal), en primera instancia y posteriormente de función coclear (oído interno) y estudios por imágenes si fuesen necesarios.
El tratamiento va a depender del estado del paciente, la etapa que esté transitando y de cómo responde al mismo. Generalmente se da medicación por vía oral, en algunos casos se aplica en el oído y pocas veces se realiza tratamiento quirúrgico.
Es sumamente importante la comunicación con el paciente ya que es una entidad que genera mucha ansiedad y miedo, por lo cual el acompañamiento psicológico es de ayuda. También conversar sobre los hábitos de vida que ayudarían a prevenir la aparición de las crisis.
Otra gran ayuda es la rehabilitación vestibular, ya que ayuda a estimular el equilibrio y brinda recursos que son de gran utilidad y dan seguridad al paciente.
Andrea Wada. Médica Especialista Universitaria en Otorrinolaringología.UBA. (M.N.: 92814 / M.P.: 225509) - Centro Médico Rawson - cmr.drapp.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



