En su mensaje ante la Asamblea Legislativa al inaugurar el período de sesiones ordinarias del Congreso Nacional el presidente Alberto Fernández se refirió al acuerdo logrado con los técnicos del Fondo Monetario Internacional para la refinanciación de la escandalosa deuda que dejó el anterior gobierno del ingeniero Macri.
Aseguró que: "No habrá una reforma previsional. La edad jubilatoria no será alterada. Jubilarse es un derecho y se debe respetar a rajatabla. Si por el motivo que fuere una persona deseara continuar trabajando después de cumplir la edad que establece la ley, nadie, en principio, debería obligarla a retirarse."
Esta idea de permitir que el que quiera pueda seguir trabajando se parece a una propuesta libertaria pero en realidad apunta a bajar el monto del gasto en jubilaciones que por su enorme magnitud es el principal blanco de ajuste reclamado por el FMI para achicar el déficit fiscal.
El problema es que por los bajísimos niveles de los haberes jubilatorios para muchísimos trabajadores jubilarse significa una abrupta caída en su calidad de vida lo que induce a seguir trabajando mientras el cuerpo aguante o hasta que lo despidan.
Los argentinos conocemos las mañas del FMI y por lo tanto se corre el riesgo que para bajar el gasto previsional se nos imponga no aumentar debidamente lo que cobra un jubilado y al mismo tiempo reducir el número de nuevas jubilaciones.
Recordemos que con la misma excusa que repiten hoy de conseguir que las empresas puedan contratar más personal la derecha neoliberal logró que se reduzcan los aportes patronales lo que significó que haya menos plata para los jubilados y más ganancias para las empresas que como era de prever no contratan trabajadores si no los necesitan aunque sean baratos.
Resulta contradictorio que sea una gran preocupación del actual gobierno crear nuevos puestos de trabajo para bajar la insoportable cantidad de desempleados existente en nuestro país y por otro lado se permita que por no jubilarse alguien no deje vacante el lugar que pueda ser ocupado por quién está buscando trabajo.
Es llamativo que mientras el mundo debate como reducir las jornadas laborales o bajar la edad de la jubilación porque la tecnología reduce permanentemente y a una velocidad impresionante la cantidad de mano de obra necesaria y deja a demasiados ciudadanos sin la posibilidad de conseguir un trabajo.
Recordemos que cuando gracias a las luchas obreras se pudo reducir la jornada diaria a 8 horas y se consiguió que los trabajadores pudieran jubilarse luego de una vida de trabajo las empresas no se fundieron y por el contrario continuaron con una feroz acumulación de capitales y por ende de ganancias.
A diario vemos en los medios de comunicación a numerosos "expertos" que nos dicen lo que tenemos que hacer cuando en realidad proponen soluciones que ya han fracasado en nuestro país y en el mundo por lo cual lo que pregonan es precisamente lo que no debemos hacer si no queremos fracasar nuevamente.
Por otro lado es curioso que insistan en que los ciudadanos aunque tengamos intereses diferentes debemos estar unidos y ponernos de acuerdo negando el conflicto social y vemos que al interior de las dos coaliciones políticas más votadas, esto es la gobernante Frente de Todos y la opositora Juntos por el Cambio no pueden ponerse de acuerdo entre ellos sobre cómo votarán el acuerdo con el FMI.
Todo indica que se han juntado para ganar elecciones y por el miedo que les produce que puedan ganar los otros. Parece ser que no los une el amor sino el espanto como diría el magistral Jorge Luis Borges.



