Después de comenzar perdiendo, lo dio vuelta con un doblete de Lautaro Díaz en tres minutos. Estudiantes llegó al 2-2 en ese mismo primer tiempo y el marcador ya no volvió a moverse. El Violeta hizo una correcta presentación, pero deberá hacer valer este resultado como local: el jueves recibe a Atlanta, todavía en busca de su primera victoria del campeonato.
Dentro del pobre arranque de campeonato que ha tenido, Villa Dálmine concretó ayer, quizás, su mejor producción de estas cuatro fechas. Fue en Caseros, donde igualó 2-2 frente a Estudiantes de Buenos Aires en un partido que ofreció los cuatro goles en el primer tiempo, cuando ambos equipos intercambiaron ventajas: comenzaron ganando los dirigidos por Walter Otta, pero el Violeta dio vuelta el marcador con un doblete de Lautaro Díaz en tres minutos. Finalmente, un penal convertido por Facundo Pereyra provocó el 2-2 que terminaría siendo definitivo.
De esta manera, el equipo de nuestra ciudad sigue sin poder ganar en la temporada (dos empates y dos derrotas). Sin embargo, mejoró su imagen después de la pálida actuación que tuvo ante Santamarina de Tandil y, además, mostró capacidad de reacción luego de quedar en desventaja. Y volvió a dejar la sensación de que le resulta más cómodo jugar como visitante (ante Rafaela también había tenido una correcta presentación) que como local.
La mejoría de anoche estuvo vinculada a que los dirigidos por Marcelo Franchini pudieron manejar mejor el balón con la presencia de Nicolás Bertochi en la mitad de cancha, aunque el gran responsable fue Ezequiel D´Angelo, una de las figuras que tuvo el elenco campanense (la otra, claro está, fue Lautaro Díaz).
Cuando el zurdo está participativo, la cara del equipo es otra, sobre todo si logra recuperar el balón en las inmediaciones del círculo central. Entonces, D´Angelo juega con otro panorama y con mejores posibilidades de distribución. Eso, además, le permite ser más ofensivos a los extremos, que anoche tuvieron mucha incidencia en el juego.
En contrapartida, Villa Dálmine volvió a ser frágil defensivamente. Especialmente en la primera parte: cuando Estudiantes lo atacó, lo complicó. En pos del orden táctico, el Violeta termina siendo pasivo en la disputa del balón y solo logra acompañar los movimientos del rival, sin inquietarlo. Esa endeblez se agrava cuando los delanteros rivales reciben con comodidad a espaldas (o los costados) de Agüero y por delante de los zagueros centrales. Ya había ocurrido ante Santamarina y ayer, en algunas situaciones, volvió a repetirse. Incluso, el primer gol del Matador llegó en una acción de esas características.
Pero lo dicho: en Caseros, el elenco campanense logró corregir errores y cambiar la imagen. De hecho, en el segundo tiempo casi no pasó sobresaltos y tanto Camisassa como Moreyra estuvieron más firmes y brindaron mayor seguridad. Y con un poco más de fortuna se habría quedado con la victoria (un remate de Nouet dio en el travesaño).
Ahora será el turno de volver a Campana: el jueves recibirá a Atlanta en el inicio de la quinta fecha. Ganar asoma como una obligación. Y para ello, deberá seguir consolidando la mejoría esbozada anoche.
EL PARTIDO
Franchini realizó cuatro modificaciones en el once titular: Mazur y Martínez ingresaron en los laterales, mientras Bertochi reemplazó a Tello en el mediocampo y Díaz, a González como extremo derecho. Pero el DT sostuvo su esquema táctico: el 4-3-3 que se convierte en 4-1-4-1 en el retroceso.
En el inicio, cuando los equipos todavía se estaban acomodando, Villa Dálmine estuvo muy cerca de abrir el marcador, cuando Nouet ganó un pelotazo de Moreyra y, a la altura del área chica, alcanzó a puntear el balón para la entrada de Zárate, quien no llegó a empujar
Fue una situación aislada en un arranque discreto, porque los dos equipos tuvieron imprecisiones en la circulación del balón y, sobre todo, mostraron dificultades para profundizar sus ataques. El Violeta intentó más por izquierda, pero a Nouet le faltaba claridad. Mientras la mejor fórmula del local era la sociedad entre Sánchez y Pereyra.
De hecho, a los 16 minutos, Estudiantes generó por esa vía su mejor situación: Catriel se desprendió de los centrales, ganó la espalda de Agüero y pivoteó para Pereyra, quien asistió a Cantero, cuyo remate de frente a Montoya fue despejado por el arquero.
El trámite siguió siendo parejo, pero la posibilidad de abrir el marcador estaba latente. A los 25, un bombazo de Mazur exigió a Monllor, que manoteó la pelota al córner en extremo. Y a los 27 llegó el primer gol: Cantero recibió entre Camisassa y Agüero y con un giro hacia adentro desairó fácilmente a ambos y quedó perfectamente perfilado para sentenciar a Montoya con un remate al segundo palo.
El golpe pudo haber sido muy fuerte para el equipo de nuestra ciudad, pero la reacción fue tan inesperada como inmejorable, gracias a la efectividad de Lautaro Díaz. A los 32, tras una pelota recuperada, D´Angelo le pinchó un gran pase y el extremo definió fuerte al primer palo, venciendo la débil resistencia de Monllor. Y apenas tres minutos después, en una acción nacida de un lateral y tras un taco de D´Angelo, Mazur habilitó a Díaz a espaldas de Fernández y el extremo volvió a liquidar con una brillante definición: amagó el centro bajo a Zárate y, con el pie abierto, colocó el balón por el primer palo.
Parecía que Estudiantes se desmoronaba anímicamente, pero ambas defensas entregaban ventajas. Y a los 39 lo aprovechó el Matador: Cantero le ganó fácilmente la espalda a Mazur y cuando quedó de cara a Montoya fue topeteado por Camisassa en extremo. Paletta no dudó, marcó el punto penal y Pereyra estableció el 2-2 con una gran ejecución.
Las aguas no se calmaron con el empate local y el trámite siguió siendo inestable, con una zona media de transición y dos defensas frágiles. Incluso, a los 41, D´Angelo elevó su remate desde el punto penal tras una gran corrida de Nouet por la izquierda. Y a los 45, Catriel Sánchez se excedió de enganches cuando parecía disponer del espacio para sacudir al arco de Montoya.
En el segundo tiempo salió mejor pisado Villa Dálmine, con un D´Angelo claro y participativo, volcando mucho el juego sobre la izquierda, donde se juntaban Martínez y Nouet. Sin embargo, le faltó la puntada precisa en la terminación de sus avances para generar situaciones de gol. Y cuando Estudiantes logró salir de zona defensiva, el trámite volvió a emparejarse y a asemejarse mucho más a la primera mitad, aunque sin oportunidades de gol.
Eso se quebró a los 19 minutos, en una contra que condujo Nouet, que siguió con el ingresado Sangiovani y que continuó con un remate del sampedrino que impactó en el travesaño. En el rebote, Díaz cabeceó mal con el arco vacío y se desvaneció el peligro.
Sin embargo, esa acción terminó siendo una situación aislada dentro de un contexto de paridad, en el que los ataques ya no volvieron a imponerse sobre las defensas (en el Violeta mejoró la tarea de Camisassa y Moreyra y la espalda de Agüero estuvo mejor protegida).
Además, el cansancio y los cambios fueron aplacando los ánimos y llevando al partido al terreno de las voluntades individuales. En ese sentido, la frescura de Nicolás González (ingresó como extremo izquierdo) no se tradujo en claridad, de la misma manera que los cambios que ensayó Walter Otta no redundaron en soluciones para Estudiantes.
Así, el empate dejó sensaciones encontradas en dos equipos que supieron estar en ventaja en el primer tiempo, pero que siguen sin poder ganar en lo que va del campeonato.
ESTE DERECHAZO DE LAUTARO DÍAZ SE CONVERTIRÁ EN EL TRANSITORIO 1-1.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
ESTUDIANTES (2): Daniel Monllor; Diego López, Stefano Brundo, Nahuel Zárate, Nicolás Fernández; Alan Cantero, Nicolás Pelaitay, Fernando Miranda, Luca Andrada; Facundo Pereyra y Catriel Sánchez. DT: Walter Nicolás Otta. SUPLENTES: Lucas Bruera, Iván Zafarana, Sebastián Mayorga, Santiago Camacho, Lautaro Parisi, Franco Lonardi y Elías Alderete.
VILLA DÁLMINE (2): Germán Montoya; Federico Mazur, Brian Camisassa, Fernando Moreyra, Diego Martínez; Nicolás Bertochi, Emiliano Agüero, Ezequiel D´Angelo; Lautaro Díaz, Juan Pablo Zárate y Francisco Nouet. DT: Marcelo Franchini. SUPLENTES: Alan Sosa, Gabriel Pusula, Rafael Sangiovani, Laureano Tello, Franco Costantino, Nicolás González y Federico Haberkorn.
GOLES: PT 27m Alan Cantero (E), 32m y 35m Lautaro Díaz (VD) y 40m Facundo Pereyra (E), de penal. CAMBIOS: ST 12m Camacho x Pelaitay (E); 17m Sangiovani x Bertochi (VD); 24m Alderete x Sánchez (E); 30m Haberkorn x Zárate (VD) y González x Nouet (VD); 37m Costantino x Díaz (VD) y Tello x D´Angelo (VD); 39m Parisi x Cantero (E) y Lonardi x Andrada (E). AMONESTADOS: Cantero, Pelaitay y Fernández (E); Camisassa, Martínez y Agüero (VD). CANCHA: Estudiantes. ÁRBITRO: Héctor Paletta.
EL ZURDAZO DE NOUET VA CAMINO AL TRAVESAÑO, EN LA MEJOR OPORTUNIDAD DEL SEGUNDO TIEMPO.
CON BERTOCHI Y D´ANGELO JUNTOS, EL VIOLETA MEJORÓ EN LA TENENCIA Y LA UTILIZACIÓN DEL BALÓN.
BELGRANO YA NO ES "PERFECTO"
En el primer turno del sábado de la Primera Nacional, Belgrano de Córdoba igualó ayer 1-1 como visitante frente a Atlanta y, de esa manera, cortó su andar perfecto en el certamen. Así, el Pirata ahora comparte la cima con Brown de Adrogué y San Martín de Tucumán, que habían ganado el viernes (los tres suman 10 unidades).
Por debajo quedó Instituto (8 puntos), que venció 2-1 como local a Nueva Chicago con el campanense Joaquín Arzura nuevamente como titular. Ayer también jugaron: Defensores de Belgrano 1-2 Deportivo Madryn (Federico Recalde fue suplente) y Agropecuario 2-2 Almagro.
En la continuidad de esta cuarta fecha, este domingo se disputarán siete encuentros: Mitre vs Quilmes, Chacarita vs Temperley, Sacachispas vs Deportivo Maipú, Guillermo Brown vs Flandria, San Martín (SJ) vs Deportivo Riestra, Atlético de Rafaela vs Gimnasia (J) y Chaco For Ever vs Güemes (SdE). Mientras mañana lunes se cerrará la jornada con tres duelos: San Telmo vs All Boys, Santamarina vs Almirante Brown y Ferro vs Independiente Rivadavia.



