Quienes conocen mi trayectoria al servicio de la política saben que tuve el honor de ejercer una Secretaría durante la gestión del intendente Varela, e incluso ejercí dos mandatos como Intendente de Campana. También fui Diputada Provincial. Y cuando literalmente no tenía mayores aspiraciones, me convocaron a acompañar a mi partido en las elecciones del 2019 por lo cual soy Concejal en ejercicio.
Digo esto no por una cuestión autoreferencial, sino para dejar muy en claro sobre todo a los más jóvenes desde qué lugar voy a expresar lo siguiente: El último miércoles tuvo lugar en el Salón Blanco del palacio municipal el inicio de un nuevo período de sesiones de ordinarias de Concejo Deliberante de Campana. Acudí a la sesión con alegría, porque más allá de los años transcurridos, los cargos ejercidos, y ¿por qué no decirlo?, algo de cansancio, la pasión por mi ciudad y mis vecinos, me pueden.
Sin embargo, durante la sesión hubo un gesto de un concejal que pasó desapercibido para muchos, pero no por eso no deja de ser preocupante. De manera premeditada, imprimió y luego pegó sobre el frente de su banca un cartel haciendo alusión a los últimos resultados electorales que dejaron como saldo 13 bancas para el oficialismo y 7 para la oposición.
A ese concejal y a sus compañeros (quienes no hicieron nada al respecto), les digo que no es el lugar ni la forma... Nos descalificó a todos, incluyendo a nuestro Intendente y su investidura, no comprendiendo la profunda solemnidad y significado de una apertura de sesiones legislativas.
Por eso y humildemente, los invito a reflexionar y a tomar real conciencia de lo sagrado de ese recinto; de la sangre, sudor y lágrimas que costaron poder volver a votar, y tener esta democracia, con sus defectos, pero democracia al fin.
Podremos disentir, discutir, y hasta apasionadamente levantar la voz defendiendo una postura política o fundamentando un argumento. Pero lo que no podemos es faltarnos el respeto, porque al hacerlo, se lo estaremos faltando a la gente que nos votó y a las generaciones de compatriotas que soñaron vivir en democracia y no lograron hacerlo.



