Muchas veces hacemos o decimos cosas casi naturalmente, sin dimensionar las consecuencias, por ejemplo, saludar.
Una mañana, me impactó el gesto amable de una persona que estaba trabajando en un servicio público cotidiano.
Me acercó un pequeño presente, y me dijo "Señora, gracias por su sonrisa y por saludar". ¡Quedé sorprendida!!! Pensé… ¿por sonreír y saludar? Le agradecí el presente y su servicio.
Vivimos en una sociedad recargada de tensiones que van opacando la naturalidad, la armonía, el buen humor, la amabilidad. Una sociedad donde no es tan fácil sonreír.
Pero la verdad, es que una sonrisa no cuesta nada al que la da, y puede producir mucho en quien la recibe.
Una sonrisa puede liberar tensiones, arreglar malos entendidos, ofrecer fuerza, resolver conflictos sin mediar palabras. Puede ser una "venda de amor" a un corazón cargado de angustia o preocupación.
"Las palabras amables son como la miel, endulzan la vida, y sanan el cuerpo". Dios nos lo dice en Su Palabra. (Prov.16:24)
La práctica del amor, es el desafío de Jesús al mundo. La misericordia va de la mano del amor. Dios quiere que podamos hacer crecer un amor que requiera generosidad, valoración de los demás, preocupación. Un amor, no de compromiso, que esté por encima de las clases sociales, de las diferencias culturales. Dios nos da la capacidad de amar.
"Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor." (1ra Cor. 13:13).
"Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros; así también haced vosotros con ellos". (Mt. 7:12). ¡Palabra de Dios!
Las aflicciones, los sufrimientos son parte de nuestra vida, pero una sonrisa puede hacer milagros, puede generar alivio en un corazón oprimido, puede ser una medicina preventiva, iniciar un camino a la salvación, sin duda puede ser una "venda de amor".
(Salmo 31:7) dice: "me gozaré y me alegraré en tu misericordia, porque tú has visto mi aflicción, has conocido la angustia de mi alma".
Te animo a regalar una sonrisa, puede ser un antídoto natural para aliviar las penas de un corazón oprimido.
Una sonrisa no cuesta nada y produce mucho, dura un momento, pero el recuerdo puede ser permanente.
La invitación es que puedas reflexionar sobre el poder de este "don divino" y puedas regalar, simplemente una sonrisa, puede ser una caricia, una "venda para el alma" de quien la reciba. ¡El Señor te bendiga!. ¡Hasta la próxima semana!
¿Quieres saber mas de Jesús, el que puede poner una sonrisa en tu rostro?
¡Búscalo!, y/o contáctate con un cristiano y/o una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS. "La Biblia". ¡No te arrepentirás!
Silvia Gerard
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