Una lectora de La Auténtica Defensa manifestó su indignación al recibir en su domicilio una citación en papel del Banco Provincia. "Cumplen 200 años y parece que algunos funcionarios del banco, efectivamente, viven en el siglo XVIII", reflexionó.
El caso es simple, pero también relevante, y es una oportunidad para reflexionar sobre cómo se usan los siempre escasos recursos del Estado. En este caso, del Banco Provincia de Buenos Aires.
Según nos relata una lectora de La Auténtica Defensa, luego de una jornada laboral, al volver a su domicilio encontró bajo la puerta un aviso del Correo Argentino informando que no había podido entregar una pieza postal enviada por el Banco Provincia de Buenos Aires, entidad de la que es cliente frecuente.
"Pasaron un par de días, y como no podía acercarme hasta la sede del correo por una cuestión de horarios, pedí permiso del trabajo para poder reunirme con la carta que me enviaron, pensando que era algo importante… no sé… que les debía algo", señaló nuestra vecina quien prefirió preservar su anonimato.
"Finalmente, conseguí hacerme del sobre y se trataba de una comunicación donde se me invita a presentarme con mi DNI en el banco para actualizar mis datos personales… Cumplen 200 años y parece que algunos funcionarios del banco, efectivamente, viven en el siglo XVIII. Soy una persona ocupada, y realmente no tiene nombre el tiempo que me hicieron perder, cola incluida en el Correo Argentino, por semejante pavada cuando perfectamente podrían haberme enviado un mail. Pero además, me pregunto, ¿Cuántas cartas similares se enviaron en Campana que, además están firmadas a mano por una Subgerente Operativa del banco? ¿Cuánto papel, toner y cuánto dinero se gastó en el envío?" señaló indignada la vecina y concluyó: "Suponiendo que esto no sucedió sólo en Campana sino también en el resto de la provincia, lo cual es muy probable, no quiero imaginar el dinero y tiempo del Estado dilapidado en tamaña tarea".



