Repasamos brevemente algunas cifras publicadas en la semana que definen un escenario algo preocupante sobre la acumulación de divisas en lo que resta del año.
La balanza comercial
En marzo, la balanza comercial de mercancías arrojó un superávit de apenas USD 279 millones, y en el trimestre de unos USD 1.400 millones (que representaron casi la mitad del saldo obtenido en igual período de 2021). El buen 2021 entra de a poco en el pasado.
En los primeros meses de 2022 las exportaciones crecieron 25,5% ia impulsadas casi exclusivamente por la suba de precios. Alcanzaron así el segundo mejor registro de la historia. Las materias primas y combustibles vienen subiendo con fuerza desde el segundo trimestre de 2021; y especialmente el rubro de grasas y aceites. En cambio medidas en volúmen o cantidades las exportaciones permanen estancadas desde hace años (con excepción de las ventas de commodities en algunos períodos).
Por el lado de las importaciones, el crecimiento del 40% ia en el primer trimestre de 2022 da cuenta de cierta desaceleración respecto de las altísimas tasas (56% ia promedio) de la pospandemia pero también enciende alarmas: el de marzo fue el mayor dato mensual desde 2013 y en el trimestre fueron récord histórico. Las compras de bienes intermedios y de combustibles vienen tironeando la serie y acusan el efecto de las subas de precio. En segundo lugar se destacan las compras de bienes de capital y de consumo.
Del informe de INDEC surge que el país obtuvo una ganancia de los términos de intercambio (dada la diferente evolución del precio de las exportaciones en relación al de las importaciones) equivalente a USD 777 millones en el primer trimestre: un plus que también retrocede respecto de los altísimos niveles del 2021.
La acumulación de reservas y el carry-trade
También la acumulación de reservas en el BCRA pasó sin penas ni glorias en el primer trimestre del año, fue negativa por USD -2.770 millones si se descuenta el ingreso de DEGs a raíz del acuerdo con el Fondo. Al magro superávit comercial de mercancías se sumó un mayor déficit en servicios (si bien las exportaciones de servicios profesionales aumentaron, más lo hicieron las importaciones), en el balance por turismo y mayores costos por fletes. Por la vía financiera, las cancelaciones de deuda también se llevaron buena parte de los dólares que genera nuestra economía.
Está semana también ocurrió un salto en la cotización de los dólares financieros (casi $5 el jueves y $2 el viernes) y el dólar blue. Algunxs analistas sostienen que los operadores se adelantan a un escenario de escasez de divisas al observar que la acumulación de reservas en abril también viene lenta (el BCRA apenas sumó USD 160 millones en lo que va del mes), mientras otrxs destacan el "carry-trade" alimentado por inversores especulativos que venden dólares para invertir en títulos atados a la inflación y luego vuelven a sacar el dinero del país. Despierta interrogantes cómo será la política cambiaria del BCRA a futuro ante este escenario de alta inflación.



