El cordobés Braian Camisassa, héroe" de la victoria 4-3 de Villa Dálmine sobre Nueva Chicago, fue muy medido a la hora de recordar el derechazo que valió la victoria: "Tenía que terminar la jugada, porque en la acción anterior fallé en el control y generé un contragolpe. Por suerte entró y nos pudimos quedar con los tres puntos", señaló a la salida de los vestuarios.
Fue su cuarto tanto en lo que va de la temporada, situación que lo convierte en el segundo máximo goleador del Violeta en el certamen (quedó a dos de los 6 que marcó Lautaro Díaz antes de partir a Independiente del Valle de Ecuador). Y con una particularidad: anotó en cada una de las victorias logradas en el torneo (ante San Telmo, Gimnasia de Jujuy y Nueva Chicago).
Ante el Torito de Mataderos, la victoria fue muy ajustada. Y casi inesperada por el desenlace. "Estábamos masticando mucha bronca porque no podíamos sostener el resultado cuando estuvimos en ventaja. Pero creo que, esta vez, tuvimos la cuota de suerte que nos venía faltando en otros partidos, en el sentido de hacer un gol que, quizás, no lo esperábamos, aunque lo buscamos hasta el final".
El mediocampista fue suplente en esta oportunidad, dado que no pudo entrenar con normalidad en la semana previa (arrastraba molestias y un fuerte traumatismo sufrido ante Almagro). Y desde ese lugar de relevo, resaltó que "a los compañeros que les tocó entrar lo hicieron de gran manera".
Finalmente, en cuanto al valor del triunfo sobre Nueva Chicago, Camisassa no dudó: "Anímicamente sirve muchísimo, lo necesitábamos mucho".



