Villa Dálmine no supo romper el 0-0 como local ante Sacachispas, a pesar que terminó 11 contra 8 y que también dispuso de un penal a favor. Así desperdició otra chance para alejarse de la zona roja. El próximo viernes visita a Instituto.
Villa Dálmine sabía que, ante Sacachispas, tenía una gran posibilidad para alejarse de la zona roja de la lucha por la permanencia y olvidarse de la oportunidad que dejó pasar ante Mitre en Santiago del Estero. Y tuvo todo a su favor para aprovecharla. Sin embargo, no supo/pudo quebrar el 0-0 y terminó desbordado de impotencia, con la seguridad de haber perdido dos puntos importantísimos para su objetivo de mantenerse en la categoría.
Es que el Violeta jugó todo el segundo tiempo en campo rival. Y desde los 7 minutos de ese complemento lo hizo con un hombre más. Y luego dispuso de un penal a favor. Y en los minutos finales terminó jugando 11 contra 8, después de una seguidilla de tarjetas rojas revoleadas por Lucas Comesaña. Pero ni así: sin ideas ofensivas claras ni destellos individuales salvadores nunca pudo encontrar la manera de vencer al arquero Gabriel Atamañuk, la figura de la tarde en Mitre y Puccini.
Antes, en la primera parte, el equipo de nuestra ciudad había mostrado problemas para asumir el protagonismo del juego desde la posesión del balón, una situación que no sorprendió, porque se trata de una formación que venía trabajando los partidos previos con planteos de repliegue defensivo y contrataques, resignando prácticamente por completo la tenencia de la pelota. Por eso, mediocampistas como Braian Camisassa y Nicolás Bertochi no se sintieron cómodos en funciones de circulación y casi nunca rompieron líneas para acoplarse al ataque, más allá de un par de intentos de media distancia del cordobés.
Igualmente, ante un muy limitado Sacachispas, el conjunto de José María Martínez dispuso de las mejores (y quizás únicas) oportunidades de gol. Un cabezazo de Facundo Gómez que desvió Atamañuk; dos remates de Federico Haberkorn que el arquero manoteó a puro reflejo; otro disparo del centrodelantero que pegó en el ángulo y no quiso entrar; y el penal que Fernando Moreyra ejecutó sin convicción y Atamañuk contuvo contra su izquierda.
Sí: en ese recuento, el Violeta mereció la victoria. Sin embargo, la falta de jerarquía individual y de aplomo para saber aprovechar las ventajas le dejaron un empate con sabor a derrota por la posibilidad que tenía por delante. Una sensación similar a la que le quedó tras el segundo tiempo frente a Mitre, aunque en Santiago del Estero los problemas fueron las desatenciones defensivas.
Sin embargo, a pesar de estas dos fechas en las que solo sumó un punto, la mejor noticia para Villa Dálmine es su posición actual en la tabla: hoy tiene cuatro unidades de ventaja respecto a los puestos de descenso y siete rivales por debajo suyo.
Claro está: la 30ª fecha todavía no terminó (faltan jugar Nueva Chicago, Atlético de Rafaela y Tristán Suárez) y en el horizonte asoma una complicadísima visita a Instituto (viernes 20.10 horas). Y un resultado positivo en Córdoba será necesario para no lamentar las oportunidades desperdiciadas y tratar de seguir manteniendo una luz de ventaja respecto a la zona roja camino a la recta final del campeonato.
EL PARTIDO
Desde los nombres, la formación Violeta no tuvo sorpresas, más allá de la aparición de Sangiovani como lateral derecha. En cambio, desde lo táctico hubo ajustes. El equipo se paró varios metros más delante que en sus últimas presentaciones y, entonces, el dibujo resultó un 4-3-3 en vez de un 4-1-4-1. Y como ante Mitre, con extremos a perfil cambiado: Molina inició por la derecha, mientras González lo hizo sobre la izquierda.
Por su parte, Sacachispas salió un 4-4-2 bien marcado, con marcadores laterales jugando como mediocampistas externos y sin un centrodelantero de referencia, sino con dos atacantes movedizos (Sombra y Castañeda).
De esa manera se configuró un encuentro en el que la mayor responsabilidad sobre el protagonismo del juego recayó rápidamente en Villa Dálmine, cuyo mayor problema en esa situación era encontrar la fórmula para romper líneas, más allá que tuvo una rápida oportunidad de abrir el marcador tras una pelota recuperada y un córner que cabeceó Gómez y que Atamañuk logró desviar volando contra su palo derecho y ante la amenazante presencia de Haberkorn.
Fue una jugada aislada para el local, que no encontraba combinaciones para avanzar ni para romper por los costados, porque Molina y González, principales cartas de desequilibrio, tendían a cerrarse y facilitaban la tarea defensiva de la vista. Así, lo mejor del equipo de Martínez era que recuperaba rápido el balón, sobre todo porque al Lila le costaba salir de su campo.
Recién sobre los 23, el Violeta volvió a llegar al área rival. Por entonces, Sangiovani había comenzado a trepar por el lateral derecho y en su segunda incursión consecutiva capturó un buen bochazo de Bertochi y tocó atrás para el remate de Haberkorn que Atamañuk desactivó con un manotazo poco ortodoxo.
Parecía que en esa combinación surgía una llave para destrabar el juego, pero Sangiovani ya no volvió a pasar al ataque, no encontró compañía en un impreciso Camisassa y el equipo de nuestra ciudad se fue apagando.
Incluso, sobre la media hora, Sacachispas se adueñó del balón y encontró pases para hacer circular el balón y jugar mano a mano sobre las bandas. Así, a pesar de sus limitaciones, el visitante se animó a jugar en campo ajeno. Y aunque no generó situaciones de peligro, logró salir de posición defensiva y emparejó las acciones. Así, la primera parte se fue sumida en la intrascendencia en la que transcurrió mayormente.
El arranque del segundo tiempo casi sacude al marcador. No iban 10 segundos cuando Haberkorn aguantó la falta de Errecalde, se acomodó y le pegó con rosca al ángulo izquierdo de Atamañuk: la pelota pegó en el vértice, picó luego sobre la línea y no quiso entrar.
En tanto, el trámite se sacudió poco después, cuando Camisassa quedó lesionado (en la zona de la tibia) tras trabar el balón sobre la banda derecha con Ingratti, quien había ingresado en el entretiempo y se ganó la segunda amarilla apenas 7 minutos después (la primera la había visto por una entrada a destiempo contra Moreyra).
Con 10 hombres, la visita se replegó por completo contra su área y apostó definitivamente por el empate. Y el Violeta debió asumir las urgencias de ir a buscar la victoria, por el contexto y sus urgencias.
Para ello soltó a sus laterales para hacer ancha la cancha y un centro desde la derecha de Sangiovani encontró, a los 14, el anticipo de Haberkorn en el primer palo, pero nuevamente apareció Atamañuk con otro manotazo poco ortodoxo, aunque salvador.
Por entonces, D´Angelo ya estaba en cancha (por el lesionado Camisassa) y, sobre los 20, "Pancho" Martínez empezó a sumar hombres de ataque: ingresaron Federico Martínez y Nouet por Bertochi y Molina (cuya salida resultó rara por ser el hombre de mejor pegada y mayor desequilibrio en ofensiva).
El Violeta comenzó a apurar sus movimientos ofensivos, volcándose por completo en campo rival, con Gómez y Moreyra ya plantados en el círculo central y siendo parte de la circulación que encontraba a Sangiovani como el único capaz de cambiar el ritmo desde el dribbling.
Y mediante esa vía, el ayer lateral derecho generó una chance (se metió en el área y sacó un puntinazo que contuvo Atamañuk) y luego un penal: a los 27 se llevó el balón a los empellones y fue derribado al ingresar al área.
Moreyra se hizo cargo de la ejecución, pero su remate fue anunciado y Atamañuk se lució arrojándose contra su palo izquierdo. De allí en adelante fue todo nerviosismo del lado campanense (que amontonó hombres en el área y facilitó la tarea defensiva de la visita), mientras Sacachsipas cayó en el show de Comesaña, que en los minutos finales le expulsó otros dos jugadores (ambos por roja directa).
Entonces, con el juego totalmente desvirtuado por las expulsiones, el Violeta careció de paciencia y fue con uno y mil centros contra el área rival, pero sin claridad ni capacidad para generar situaciones de gol: recién sobre los 50, Moreyra tuvo la revancha, pero definió alto tras el centro atrás de Nouet.
Por eso, el 0-0 no se movió y el que festejó fue Sacachispas ante toda la impotencia de un Villa Dálmine que no supo quebrarlo a pesar de las ventajas que tuvo a su favor. Una picardía que, ojalá, quede rápidamente en el olvido.
FERNANDO MOREYRA SE HIZO CARGO DE LA EJECUCIÓN DEL PENAL, PERO SU REMATE NO FUE BUENO Y EL ARQUERO ATAMAÑUK LOGRÓ DESVIARLO.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
VILLA DÁLMINE (0): Alan Sosa; Rafael Sangiovani, Facundo Gómez, Fernando Moreyra, Diego Martínez; Gino Olguin; Nicolás González, Braian Camisassa, Nicolás Bertochi, Francisco Molina; y Federico Haberkorn. DT: José María Martínez. SUPLENTES: Francisco Salerno, Gabriel Pusula, Ramiro Arias, Valentín Albano, Franco Costantino, Ezequiel D´Angelo, Francisco Nouet, Federico Martínez y Nadir Zeineddin.
SACACHISPAS (0): Gabriel Atamañuk; Elías Barraza, Gonzalo Errecalde, Agustín Minicelli, Rodrigo Iván Díaz; Adrián Martínez, Juan De Tomaso, Iván Becker, Peter Martínez Grance; Alan Somba y Diego Castañeda. DT: Néstor Apuzzo. SUPLENTES: Iván López, Ezequiel Bustamante, Gastón Pinedo, Diego Auzqui, José Ingratti, Rodrigo Nicolás Díaz, Rosendo Barni, Sebastián Caruega y Erik Bodencer.
GOLES: no hubo. CAMBIOS: ST Ingratti x Castañeda (S); 9m D´Angelo x Camisassa (VD); 20m Nouet x Molina (VD), F. Martínez x Bertochi (VD) y Caruega x Sombra (S); 30m Auzqui x Becker (S); 34m Zeineddin x González (VD); 42m Bustamante x A. Martínez (S). AMONESTADOS: Molina (VD); Castañeda y De Tomaso (S). EXPULSADOS: ST 7m Ingratti (S) por doble amonestación; 41m Díaz (S); y 45m Bustamante (S). INCIDENCIA: ST 29m Atamañuk (S) le contuvo un penal a Moreyra (VD). CANCHA: Villa Dálmine. ÁRBITRO: Lucas Comesaña.
SANGIOVANI JUGÓ COMO LATERAL DERECHO, PERO FUE IMPORTANTE EN OFENSIVA: CON SU DRIBBLING GENERÓ EL PENAL Y, ADEMÁS, DOS PROYECCIONES SUYAS CASI TERMINAN EN GOL DE HABERKORN.
CAMISASSA ALTERNÓ BUENAS Y MALAS EN LA PRIMERA PARTE. LUEGO, EN EL INICIO DEL COMPLEMENTO, SUFRIÓ UNA GRAVE LESIÓN LUEGO DE DISPUTAR UN BALÓN CON EL INGRESADO INGRATTI, QUIEN VIO LA SEGUNDA AMARILLA EN ESA ACCIÓN.
JOSÉ MARÍA MARTÍNEZ: "PERDIMOS DOS PUNTOS"
Más allá del análisis del encuentro, el DT José María Martínez no dio vueltas al momento de referirse al empate frente a Sacachispas: "Viendo lo que pasó en el partido, perdimos dos puntos y eso genera bronca", aseguró el entrenador que dirigió recién su cuarto encuentro Villa Dálmine (un triunfo, dos empates y una derrota).
"El partido tuvo diferentes momentos. No hicimos un buen primer tiempo. Nos costó ganar la segunda pelota y saber cómo asumir el protagonismo. Igualmente fuimos superiores y tuvimos las situaciones más claras, más allá que me parece que Sacachispas no tuvo ninguna en todo el partido", marcó "Pancho" al repasar la primera parte.
"En el segundo tiempo nos adueñamos del juego y tuvimos las mejores opciones, pero no pudimos concretar. Después, con las expulsiones, el final del partido se desvirtuó y nosotros no tuvimos la tranquilidad para circular más la pelota, mover al rival y tener más profundidad por los costados, que fue la idea que intentamos con los cambios: desnivelar por las bandas y cargar el área con tres centrodelanteros. Nos faltó aprovechar la superioridad numérica. La impaciencia y la falta de tiempo de trabajo para esta clase de partidos no nos permitió hacerlo", agregó para completar su análisis.
El plantel Violeta retornará hoy a los entrenamientos, dado que el jueves partirá rumbo a Córdoba para enfrentar el viernes a Instituto en el inicio de la 31ª fecha (20.10 horas, con televisación de TyC Sports). La Gloria cayó el viernes en el clásico ante Belgrano y buscará recuperarse en La Docta, donde acumula 18 juegos sin derrotas (12 victorias y 6 empates).
"Sabemos contra la clase de rival que vamos a jugar, pero tengo mucha confianza en lo que venimos haciendo y no vamos a ir a Córdoba a ser partenaire de nadie, sino con el objetivo de traernos los tres puntos", cerró Martínez con miras al próximo compromiso.
QUEDÓ EN EL 30º PUESTO
Con el empate de ayer ante Sacachispas, Villa Dálmine llegó a los 28 puntos y ganó dos posiciones en la tabla, al superar a Nueva Chicago e igualar la línea de Alvarado de Mar del Plata, que tiene peor diferencia de gol y queda libre en esta 30ª fecha.
Además, en la lucha por la permanencia, ayer se dio otro resultado positivo: Flandria cayó 1-0 como local frente a Independiente Rivadavia. Anteriormente, el viernes, Santamarina había perdido 1-0 en su visita a Estudiantes de Buenos Aires. Tampoco Temperley pudo despegarse este sábado: sufrió una dolorosa derrota 3-2 ante Quilmes y quedó con los mismos 28 puntos que Villa Dálmine.
Hoy será el turno de Nueva Chicago (visita desde las 15.00 a Deportivo Madryn) y mañana jugarán Atlético de Rafaela (desde las 19.00 frente a Atlanta en Villa Crespo) y Tristán Suárez (desde las 21.00 ante Güemes en Santiago del Estero).
En cuanto a la pelea en la parte alta de la tabla, anoche, San Martín de Tucumán rescató un empate 2-2 ante All Boys con dos tantos en los últimos diez minutos. De esa manera, Belgrano (que el viernes le ganó 1-0 a Instituto) consolidó su ventaja de 8 puntos como único líder, a pesar de tener todavía un partido menos que sus perseguidores.
Los demás resultados de ayer fueron: Gimnasia (M) 0-1 Defensores de Belgrano, Deportivo Riestra 1-0 Agropecuario y San Martín (SJ) 4-1 Guillermo Brown.
Mientras que hoy también jugarán: Almirante Brown vs Mitre (13.10), Gimnasia de Jujuy vs Ferro Carril Oeste (15.00), Chaco For Ever vs Chacarita (15.10), San Telmo vs Brown de Adrogué (15.30), Deportivo Morón vs Deportivo Maipú (15.30) y Estudiantes de Río Cuarto vs Almagro (16.30).



