En la Argentina el cáncer de mama es el de mayor magnitud, con una ocurrencia de más de 22.000 casos al año, lo que representa el 17% de todos los tumores malignos y casi un tercio de los canceres en mujeres. Tiene una incidencia de 73 casos cada 100.000 mujeres.
Es la principal causa de muerte por cáncer en las mujeres. Anualmente se producen 6100 muertes por esta enfermedad.
También puede afectar a hombres, pero esto no es frecuente, representa solo el 1% de todos los canceres de mama.
Mas del 75% de las mujeres no tienen ningún antecedente familiar. Por ello es importante insistir en la prevención mediante hábitos de vida saludables.
Existen factores de riesgo que no se pueden modificar; como el sexo femenino, la edad mayor a 50 años, la historia familiar y personal de cáncer. Y existen factores de riesgo que si son modificables y pueden evitarse como el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad, el tabaco, el alcohol en exceso.
Algunas conductas que contribuyen a reducir el riesgo de cáncer de mama son:
- Consumir frutas y verduras, ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes.
- Limitar la ingesta de grasa y alcohol.
- Evitar el tabaquismo.
Además de concientizar sobre estos hábitos, es muy importante realizar los estudios para la detección temprana, es decir cuando es muy pequeño. En esas instancias es muy probable lograr la curación.
La mamografía y la ecografía mamaria son fundamentales para un diagnóstico temprano. La mamografía es un estudio que permite detectarlo tempranamente, cuando todavía es pequeño y no se siente.
En las mujeres sin antecedentes familiares de cáncer de mama y sin síntomas, se recomienda la mamografía a partir 40 años de edad. En general se indica acompañada de una ecografía mamaria la cual ayuda a detectar otras posibles lesiones.
A partir de los 40 años de edad se recomienda continuar con ambos estudios, mamografía y ecografía mamaria de manera anual.
En aquellas mujeres que tienen antecedente familiar de cáncer de mama o mayor riesgo a tenerlo, el médico puede solicitar estos estudios en edades mas tempranas o incluso también resonancia mamaria.
Es importante tener la costumbre de examinar las mamas, palpándolas en búsqueda de durezas o bultos, e inspeccionándolas frente a un espejo para buscar signos o síntomas que pueden ser alarmantes, como la secreción por pezón o la retracción, asimetrías, piel enrojecida o inflamada, úlceras, etc. En todos los casos es fundamental consultar al profesional de salud.
Si la enfermedad se detecta en etapas tardías, cambia completamente su pronóstico. La detección temprana hace la diferencia.
Apostemos a la prevención y a realizar estudios de control, la información y la consulta médica oportuna hará que podamos ganarle a la enfermedad.
Fuente: Instituto Nacional del Cáncer. Observatorio Global de Cáncer de la Organización Mundial de la Salud. Sociedad Argentina de Mastología.
Dra. Gilda María Spadavecchia - Medica Especialista en Oncología - Centro Médico Rawson - cmr.drapp.com.ar Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



