El CEO de Tenaris habló en un Congreso de la Fundación Observatorio Pyme y expuso su visión global del mundo actual. Pero también habló sobre la economía local, diferenciándola claramente de Venezuela, Cuba y Nicaragua. Cargó también contra el autoritarismo chino.
El CEO de Tenaris, que el jueves estuvo en Campana haciendo entrega de las Becas al Mérito a estudiantes secundarios y universitarios, el último martes participó en un Congreso de la Fundación Observatorio Pyme, que se realizó en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.
Desde allí diferenció a la economía Argentina de la de Venezuela, Cuba y Nicaragua; al tiempo que estimó que "en algún momento" la Argentina normalizará su economía.
"Esta es una enorme oportunidad para adquirir tecnología e integrarnos al mundo", sostuvo el empresario; que agregó "En materia de energía, tenemos en Vaca Muerta la capacidad de desarrollar una industria del gas que fortalecería a toda la cadena de suministros de energía regional, una oportunidad extraordinaria para impulsar el trabajo de empresas pequeñas, medianas y grandes. Lo que podemos hacer allí es de extrema relevancia para la cadena de valor".
También aseguró que la pandemia aceleró un cambio económico mundial y también un reacomodamiento del equilibrio político en todo el planeta que es "traumático". Expuso a China como el principal actor en esta transformación, ya que representa el 28 por ciento de la producción industrial global y que eso afecta a la economía de la Argentina, ya que la relega a su "primarización".
También hablo del autoritarismo del gobierno chino señalando que "En este mundo bipolar no hay buenos y malos, pero sí distintas maneras de ver la libertad, la democracia y los derechos individuales".
Exponiendo su visión de la transformación global desde la caída del muro de Berlín y el liderazgo incuestionable de los Estados Unidos durante los 90, lo contrastó con los conflictos actuales del liderazgo industrial chino. Mientras que en el primer ciclo la globalización parecía acomodar la integración comercial y cooperación política, con desafíos conjuntos en temas claves como la energía y la pobreza; la actual genera tensiones que, en el caso de América Latina, derivó en procesos de desindustrialización y reprimarización de las economías.
Respecto al conflicto Ucrania – Rusia, habló de una ruptura de las reglas de juego sin antecedentes, donde hay una invasión de un país a otro independiente. "Sorprende las consecuencias sobre las cadenas de valor. La cadena de valor de la energía se interrumpió totalmente, al igual que la alimentaria", dijo.
Sin embargo tuvo una mirada positiva para la región de las consecuencias de la disputa de liderazgo mundial entre Estados Unidos y China, expresando el anhelo que America Latina pueda aprovechar "las oportunidades para rediseñar y dar solidez a las cadenas de valor".
Paolo Rocca expuso su mirada global en el Congreso de la Fundación Observatorio Pyme, que se realizó en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.



