La Diabetes es una enfermedad caracterizada por valores elevados de azúcar en sangre.
Podemos clasificar a la Diabetes en dos grandes grupos.
La Diabetes tipo I (antes llamada del niño y el adolescente) y la Diabetes tipo II (antes llamada del adulto).
La diferencia entre estos 2 tipos es que en el primer caso el páncreas no fabrica insulina y en el caso de la Diabetes Tipo II el páncreas fabrica insulina pero ésta no puede actuar en el organismo.
A pesar de que la mayoría de los pacientes con Diabetes tipo I son niños y jóvenes, también puede producirse en edades más avanzadas.
El diagnóstico se realiza cuando encontramos valores de azucar en sangre (glucemia) de 126 mg/dl o más en ayunas o valores de 200 mg/dl o más en cualquier otro momento del día. A veces para diagnosticarla recurrimos a una prueba llamada Prueba de Tolerancia Oral a la Glucosa. Se le extrae al paciente sangre en ayunas, se le da a tomar un líquido muy azucarado y se le vuelve a sacar sangre 2 horas después.
En el caso de la Diabetes Tipo I, que hoy nos ocupa, muchas veces no es necesario recurrir a esa prueba porque (a diferencia de la Diabetes del adulto) su debut es más agudo.
Para el diagnóstico utilizamos la "Regla de las 3 P": Polidipsia (mucha sed), Poliuria (mucha emisión de orina) y Polifagia (mucho apetito, a pesar de que el paciente pierde peso). También puede presentarse cansancio, irritabilidad, dolores abdominales y náuseas.
Es importante consultar lo más tempranamente posible cuando un niño o un joven presenta esas manifestaciones para hacer el diagnóstico lo más precozmente posible y evitar una descompensación.
A veces esos signos y síntomas no son advertidos a tiempo y el paciente debe ser internado para colocarle sueros e insulina.
Una vez realizado el diagnóstico el tratamiento se realiza con insulina.
Hay varios tipos de insulina, para hacer más sencilla la explicación las dividimos en 2 tipos: lentas y rápidas.
Las lentas se usan en 1 o 2 inyecciones al día y cubren la mayor demanda de insulina por parte del paciente. Se les llama también insulina de base. Generalmente se dan cantidades fijas diariamente. Las rápidas en cambio se utilizan más veces al día, actúan más rápidamente, tienen menor duración de acción y se utilizan para corregir valores de glucemia en distintos horarios.
Otra opción a la inyección de insulina es la bomba de insulina, un dispositivo que el paciente lleva consigo y va administrando la insulina gradualmente. Se están estudiando otros medios de administración de insulina (nasal, en gel, en parches) pero todavía no contamos con ellos en la práctica diaria.
Dr. Mariano Cavallito - Centro Médico Rawson - cmr.drapp.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



