Hace tiempo que en estas columnas no hablamos de la Seguridad Ciudadana. Y no porque es innecesario, sino que se quería ver si los responsables de cada área ponían las barbas en remojo. Vamos a usar las palabras para nombrar cada poder en forma más determinativa de la función específica de cada uno, para que se entienda mejor, ya que, parece que algunos de ellos no se dan por aludidos. Empecemos por la madre de todos los problemas, que son los legisladores (Poder Legislativo), siguiendo por los judiciales (Poder Judicial), terminando con la aplicación de la fuerza policíaca (Poder Ejecutivo). Primer problema a solucionar es hacer un estudio exhaustivo de las leyes a efectos de la revisión de las mismas, para adecuarlas a la época que vivimos y poder poner en manos de los ejecutivos de aplicación y de los miembros del poder judicial las herramientas necesarias para poder luchar contra el cada vez más insensible accionar de los sectores delictivos y poder brindar una mejor forma de vida a los ciudadanos honorables. El segundo problema específico es tener equipos interdisciplinarios a efectos de dictar las normas de procedimiento necesarias para que finalmente el delincuente se dé cuenta que es preferible trabajar a sufrir las penas que se impongan, las cuales deberán ser de acuerdo a las circunstancias, y sin que medie forma posible de rever la sentencia con argucias legales que impidan su cumplimiento. Desde ya, las penas implican que se cumplan bajo un sistema laboral controlado en el cual deberán completarse además de las horas similares a los trabajadores normales, los recargos de los estudios para reinserción a la sociedad. El tercer tema sería lograr equipos técnicos de última generación para contrarrestar el accionar delictual, cuidando la vida de los ciudadanos sin que medie la posibilidad de que pueda surgir alguna víctima inocente innecesaria por el accionar de las fuerzas del orden y/o los delincuentes. Debemos tener en cuenta que los delitos son mutantes en sentido, principalmente en forma tipológica y geográfica, por lo cual se debe estar haciendo un seguimiento total y escenográfico situacional.
Es considerable pensar que las cosas no están saliendo como corresponde, lo cual amerita que se realice un nuevo estudio caracterológico de las circunstancias a efectos de lograr un mayor control y éxito en la planificación preventiva.
Hay un factor que se ha incrementado en los últimos años que dispone de grandes medios económicos a su disposición que hace más difícil su erradicación, el cual es la droga, por lo que se hace más difícil de prevenir otros delitos, debido a ello, es imperativo encontrar caminos alternativos para su erradicación, y la dedicación de una mayor cantidad de recursos contra su comercialización, dado que es considerada la madre de los flagelos de la mayoría de los delitos existentes que deterioran a la sociedad.
"La droga es el Covid de la sociedad, y la única vacuna somos nosotros mismos".



