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» Este artículo corresponde a la Edición del miércoles, 07/dic/2022 de La Auténtica Defensa.

Centro Médico Rawson:
Embarazo y Emociones
Lic. Virginia Lugones y Lic. Aneley Ferreyra





Lic. Psicóloga Virginia Lugones


Lic. Psicóloga Aneley Ferreyra

El embarazo es parte de un proceso que culmina en el nacimiento. Tanto nacimiento y embarazo modifican las circunstancias vitales de los padres.

Todas las preocupaciones pueden afectar negativamente a los padres expectantes, lo cual influye en los niveles de ansiedad.

La maternidad y la paternidad inicia en el momento en que los miembros de la pareja comienzan a reajustar hábitos, metas y costumbres teniendo en cuenta el hijo no nacido.

Esta vinculación, cuando sea que inicie, es fundamental como apoyo para la calidad de vida de los 3 protagonistas de la historia.

Las parejas comienzan a transitar por un camino de esperanza y expectativas muy altas donde desconocen la probabilidad de que ese embarazo sea espontaneo. Se ponen metas pensando en "el mes que viene ya lo logro, me embarazo"; piensa "porque ya deje de tomar los anticonceptivos", "me hice los chequeos ginecológicos y está todo bien". Pero ese embarazo puede ser que no llegue tan rápidamente comenzando a aparecer la frustración.

Entonces es necesario nuevamente volver a consultar al servicio de ginecología para poder evaluar que sucede. Ellos, los médicos, recomiendan que si haz cumplido 35 años es posible que sea conveniente esperar un año teniendo relaciones sexuales en las fechas en las que se conoce que una esta ovulando y si luego de ese periodo no sucede el embarazo entonces, superados los 35 años se espera solamente 6 meses en las mismas condiciones de relaciones sexuales programadas y si pasado ese tiempo no hay embarazo es ahí el tiempo de comenzar a consultar por los tratamientos de fertilidad. Estos son de alta y baja complejidad, cada una tiene su particularidad y es específico para cada paciente.

Pero ¿desde qué lugar los pacientes recurren a las técnicas reproductivas? Para algunos pacientes viene a reparar una falla, regularizar algo que no funciona, o no anda bien en el organismo naturalmente. Piden soluciones a los médicos, quienes abordan el cuerpo real pero a la par los psicólogos tenemos que acompañar el cuerpo simbólico que atraviesa esta situación alojando una demanda, demanda de amor. Tanto el cuerpo real como el cuerpo simbólico se anudan para poder dar vida, en la tarea de la reproducción.

Esta fantasía que los pacientes tienen sobre la falla de su organismo hace que al lograr el embarazo no sea tan fácil contarle a sus hijos los orígenes de su concepción. Exponerse a contarles que fue complejo alcanzar el embarazo positivo es muy doloroso para los padres y por ende muchos esconden la identidad a sus hijos. A esto se suma los requisitos que algunas clínicas ponen en los bancos de gametos donados para revelar la identidad del donante, cuestión que hace un poco engorroso contar la verdad, ya que devela la propia falta como padres.

Como pensar el deseo de tener un hijo con las técnicas de reproducción humana asistida? Si se piensa a la mujer como alguien que debe ser madre como imposición social la medicina podrá fabricar con el cuerpo real el hijo que anhela la mujer, pero si la maternidad se la piensa desde la propia subjetividad podrá pensarse la función materna donde existe el deseo de hijo.

También en este camino de ser padre y madre puede suceder que ese embarazo no sea deseado, y es una posibilidad que debe ser nombrada ya que según estudios se evidencia alto grado de dificultades en relación a la salud mental en las mujeres que no desean ese embarazo, exponiéndose a la depresión, ansiedad o infelicidad. Esto demuestra que la mujer al no sentirse emocional ni socialmente preparada para esa responsabilidad. Atraviesa ese test positivo como una tortura psicológica, la idea de llevar adelante un embarazo no deseado se convierte en una situación muy dolorosa que sólo encuentra alivio en la interrupción del embarazo.

A pesar que en estos casos el cuerpo biológico no presenta inconvenientes para concebir, aparece la pregunta por el deseo de hijo. ¿Madre se hace o se nace? ¿Padre se nace o se hace?

Otra sitios que puede ocurrir en este camino de buscar el embarazo son los abortos. Este tema tiene una cantidad enorme de posturas y opiniones, lo que hace un tema controversial de plantear. Pero se tiene que hablar porque así permite la circulación de la palabra y así poder tomar decisiones más libremente.

El aborto es pensado como una situación traumática que marca a la mujer para toda la vida. Este aborto puede ser espontánea o no. De la misma manera suele ser un hecho que deja huella y se lo suele asociar a karma o castigo si no se puede elaborar un duelo apropiado.

Como se ve las emociones y la planificación de un embarazo van de la mano y este proceso trae muchas complejidades de las que es mejor hablarlas para no caer en la idealización que nos aleja de la realidad.



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