Culpas, ayunos, dietas líquidas y dietas detox.
Ante la llegada de los tradicionales banquetes festivos, especialistas del Hospital de Clínicas "José de San Martín" brindan una serie de recomendaciones para cuidar nuestra salud sin dejar de disfrutar las celebraciones.
Las mesas navideñas y de fin de año simbolizan cultura, tradición, arte culinario y placer por compartir la comida con nuestros seres queridos. Luego del confinamiento a causa de la pandemia, las reuniones se han revalorizado, impulsando la importancia de la comensalidad. Sin embargo, también son momentos en los que surgen los sentimientos de culpa y ansiedad, que muchas veces derivan en prácticas como ayunos prolongados o dietas líquidas y dietas detox ¿Qué tan recomendables resultan estas estrategias? ¿Podemos evitar la angustia que a veces generan estos festines?
"Debemos pensar que el momento de la comida es una oportunidad para compartir la mesa con familiares y/o amigos. Se pone en juego el placer y disfrute por la comida que elegimos comer sin pensar en etiquetar los alimentos en buenos y malos o pensar en que existan alimentos prohibidos. Mediante la cocina también demostramos afecto y cariño hacia los comensales, esto trasciende más allá de lo que comemos porque no comemos sólo para incorporar nutrientes. Comer es nuestro derecho y sentir placer por comer lo que elegimos es saludable, ya que lo importante es la cantidad de lo que consumimos", destaca Florencia Salva, Licenciada en Nutrición del Departamento de Alimentación y Dietética del Hospital de Clínicas.
En cuanto a las sugerencias que podemos implementar, indica: "Tradicionalmente, las preparaciones características de las fiestas contienen mayor cantidad de calorías, con lo cual es una buena alternativa incorporar variedad de vegetales en las preparaciones con el objetivo de tener mayor disponibilidad al momento de elegir. Un ejemplo puede ser realizar variedad de ensaladas crudas y cocidas, vegetales rellenos o asados, budines de vegetales".
Uno de los errores más frecuentes consiste en no comer durante el día o los días anteriores para hacer ingestas mayores en la cena. "No hay que olvidar que alimentarse adecuadamente implica comer de forma regular, es decir, evitar saltear comidas o realizar ayunos prolongados, ya que si se omite alguna comida, es más difícil controlar el tamaño de las porciones de la comida posterior", indica la especialista.
Respecto de hacer dietas restrictivas, líquidas o détox luego de las fiestas para intentar compensar el exceso de ingesta de alimentos, sostiene: "No son recomendables para nuestra salud. No solo que no es sano para nuestro organismo, sino que es importante que los días festivos se pueda comer disfrutando del momento festivo, así como también aprovechar esos días para compartir la mesa con familia y amigos, sin llegar a ingerir grandes cantidades ni privarse de comer algo que nos guste. Es importante también que, para controlar las porciones, se coloquen en el plato los alimentos seleccionados para evitar el descontrol de porciones.
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