El Taller de Murga del Grupo Esperanza llevó adelante esta hermosa costumbre que repite desde hace 18 años.
En la víspera de las Fiestas, la Murga Esperanza volvió a llenar de color y emoción a la avenida Rocca con su tradicional "bajada" desde la plaza Eduardo Costa hacia la calle Güemes.
Esta tradición del Taller de Murga del Grupo Esperanza se repite cada diciembre desde hace 18 años. Incluso, durante la pandemia, se encontró la manera de hacerla en diferentes vehículos para no perder la costumbre.
Es que se trata de una actividad muy simbólica: el cierre del Taller de Murga es el último de los 17 talleres con los que hoy cuenta el Grupo Esperanza.
En este 2022, como es habitual, la Murga Carumbé acompañó y fue parte del desfile por la avenida Rocca. En cambio, lo que no acompañó fue el clima, aunque ello no fue impedimento para desarrollar lo planeado.
"La lluvia nos quiso correr, pero la alegría y el amor de los chicos y sus familias están siempre presentes y pueden más que una llovizna", aseguró Carla Rodríguez.
Luego, también tuvo un momento para detenerse en esa ausencia tan presente con la que convive el Grupo Esperanza desde la partida de Marita Nabais: "Sentimos mucha emoción, porque ésta es nuestra primera bajada sin ella. Pero ella no deja de acompañarnos, sigue con nosotros y va a estar siempre con nosotros, porque sigue en nuestros corazones", remarcó con emoción.
Mientras tanto, la Murga Esperanza, acompañada de varios Papá Noel, iba desparramando toda su alegría, su ritmo y su colorido por la avenida Rocca, saludando a vecinos y comerciantes, quienes devolvían palmas y aplausos a la columna.
Finalmente, ya sobre la calle Güemes, los murgueros se llevaron una atención especial de uno de los tradicionales comercios de dicha esquina para cerrar una noche de mucho ritmo, mucho color y mucha emoción.



