FALLECIMIENTO DE JUAN B. JUSTO
A la edad de 62 años, en 1928, muere en Los Cardales, el político y pensador socialista Juan Bautista Justo. Su vida estuvo íntimamente vinculada con la formación y surgimiento del movimiento socialista y obrero en la Argentina.
Figura polifacética, el Dr. Justo reunió al hombre de ideas con el militante y su personalidad fue definida por el filósofo Macedonio Fernández como "economista-sociólogo eminente y prosista magistral. La más completa de las personalidades del socialismo contemporáneo, ferviente, tierno y generoso, en la adustez de su obra disconformista".
Desde 1892 -a los 27 años- hasta su ingreso en el Parlamento nacional -en 1912- construyó las bases del pensamiento socialista argentino y puso en marcha las instituciones que hicieran posible el desarrollo de esas ideas: el Partido Socialista y el cooperativismo libre. Reelecto diputado en 1916 fue senador nacional en 1924 por la Capital Federal. Participó en la Revolución del 90, fue miembro de la Comisión Directiva de la Unión Cívica de la Juventud y durante las jomadas del Parque (26 de julio) colaboró como médico curando heridos. En el 92 se desempeñó como profesor de cirugía en la Facultad de Medicina y como jefe de clínica del servicio del profesor Delio Agui-lar en el Hospital San Roque (hoy Ramos Mejía). En 1893, Justo fundó junto a los obreros Esteban Jiménez, Augusto Kühn, Isidro Solomo y Juan Fernández "La Vanguardia", cuyo primer número apareció el 7 de abril de 1894. Ese periódico se transformaría después, a lo largo de las décadas, en el órgano del Partido Socialista.
Pronto comprendió Justo, atendiendo a trabajadores y modestos hombres del pueblo, que era necesario algo más que la medicina para mitigar el dolor humano generado por las injusticias sociales. Así pasó del consultorio médico y del hospital a la acción política. Entre fines y principios del siglo publicó importantes contribuciones al pensamiento argentino.
NACE STEPHEN HAWKING
Nace en 1942 en Oxford, Inglaterra, el físico teórico, astrofísico, cosmólogo y divulgador científico, quien es considerado una de las mentes más prodigiosas de la historia de la ciencia por sus trabajos sobre las singularidades espacio temporales en el marco de la teoría de la relatividad general. Recibió doce doctorados honoris causa y la Orden del Mérito británico.
A pesar de sus discapa-cidades físicas y de las progresivas limitaciones impuestas por la enfermedad degenerativa que padecía, Stephen Hawking es probablemente el físico más conocido entre el gran público desde los tiempos de Einstein. Luchador y triunfador, a lo largo de toda su vida logró sortear la inmensidad de impedimentos que le planteaba el mal de Lou Gehrig, una esclerosis lateral amiotrófica que le aquejó desde que tenía veinte años. Hawking fue, sin duda, un caso particular de vitalidad y resistencia frente al infortunio del destino.
Sus estudios sobre los miniagujeros negros lo llevarían a combinar por primera vez la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica para resolver el problema de estudiar estas estructuras de dimensiones muy reducidas y de densidad extraordinariamente elevada, sobre las que no se creía que se pudiese obtener algún conocimiento. En 1974 propuso, de acuerdo con las predicciones de la física cuántica, que los agujeros negros emiten radiación térmica hasta agotar su energía y extinguirse. Hawking ha explorado asimismo algunas singularidades del binomio espacio-tiempo.
En 1989, en ocasión de su visita a España para recibir el premio Príncipe de Asturias, Stephen Hawking subrayó la importancia de que los ciudadanos de a pie posean las nociones científicas suficientes para participar en los debates que abren los nuevos avances científicos y tecnológicos, evitando que todo quede en manos de los expertos. Ése es el mensaje que se descubre en algunos de sus libros más famosos, como Historia del tiempo: del big bang a los agujeros negros (1988), que ha sido traducido a treinta y siete idiomas y del que en pocos años se vendieron más de veinte millones de ejemplares.
En Historia del tiempo el autor aborda también, manteniendo siempre el tono de alta divulgación, temas como los agujeros negros y, además del origen, el posible destino del universo. Tampoco elude la pregunta que se formula el hombre común cuando se enfrenta a estas cuestiones: el papel de Dios en todos esos fenómenos, así como la creación del universo, punto en el que Stephen Hawking abandona el tratamiento rigurosamente científico para aventurarse en los inciertos caminos de la especulación metafísica.
Falleció el 14 de marzo de 2018 en Cambridge, Reino Unido.



