Buenos Aires, (NA)- El Gobierno nacional dispuso ayer un aumento permanente del 50 por ciento en las asignaciones familiares para los trabajadores públicos y privados con sueldos inferiores a los 2.000 pesos, y otorgó pagos extra para fin de año de 200 pesos a los jubilados y de 75 pesos a los desocupados asistidos por los planes sociales. «Estamos trabajando con toda la fuerza para lograr una redistribución del ingreso en nuestro país, sin hacer discursos grandilocuentes ni estar corriendo detrás de los micrófonos», dijo el presidente Néstor Kirchner al referirse a los anuncios durante un acto en la ciudad bonaerense de Merlo.
El paquete de medidas dirigidas a fortalecer el consumo para diciembre próximo fue largamente estudiado por el Gobierno y finalmente lo anunciaron hoy el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada.
Con el aumento de las asignaciones familiares, el Gobierno respondió en parte a un fuerte reclamo de la CGT, que hace más de un mes venía exigiendo un incremento del cien por cien en ese rubro salarial.
Según precisaron Fernández y Tomada, el aumento del 50 por ciento en las asignaciones familiares regirá en forma permanente tanto para trabajadores estatales como para los del sector privado y se pagará en forma «retroactiva» desde el primero de octubre pasado.
Además, el Gobierno dispuso ampliar el tope salarial para que los empleados puedan recibir ese beneficio: lo elevó de 1.700 pesos a 2.025 Pesos mensuales (sueldo bruto), aunque habrá una escala para determinar el monto que se pagará.
Por otra parte, el Ejecutivo dispuso un pago único de 200 pesos a fin de año para todos los jubilados y pensionados que cobren hasta 3.100 Pesos de haberes mensuales.



