Buenos Aires (especial para NA, por Marisa Alvarez) -- ¨Sus diferencias ideológicas son más que claras y profundas, pero Zapatero no tiró por la borda las políticas de Estado que había instaurado o consolidado Aznar¨. El ejemplo español al que apeló el presidente Kirchner ante los intendentes rebeldes del radicalismo estuvo en la base de una reunión que contribuyó a fortalecer políticamente a ese grupo poco antes de que formalizara públicamente un paso clave: la decisión de no participar de la estrategia electoral que desarrolle, a nivel provincial, la conducción de su partido.
Ante la inminencia del lanzamiento formal de la candidatura de Margarita Stolbizer para senadora provincial, impulsada por los sectores de la conducción provincial de la UCR que responden al storanismo y el moroísmo, dirigentes del Grupo Olavarría salieron en la última semana, en efecto, a plantear en público un paso decisivo para una estrategia que tiene, como objetivo de mediano plazo, gravitar en la elección del candidato a la gobernación del 2007.
MOVIDA EN EL RADICALISMO
Es en el marco de ese rumbo que los rebeldes -centralmente, una veintena de intendentes, entre ellos los dos únicos jefes comunales que la UCR tiene en el Conurbano, Gustavo Posse y Enrique García- puntualizaron, a través del diputado provincial Juan Pedro Tunessi y el intendente de Pergamino, Cachi Gutiérrez, que no participarán de las candidaturas que se resuelvan para el Congreso nacional (senadores y diputados) y reafirmaron su intención de decidir, sin aceptar directivas de la conducción provincial, eventuales alianzas para los cargos distritales (concejales) y, quizás, seccionales (legisladores provinciales).
La movida de los rebeldes se convirtió en un dato central de la última semana en el panorama electoral bonaerense que ya está adquiriendo fluidez y calor. Es que, en un contexto en el que Ricardo López Murphy y Mauricio Macri se dedican prácticamente a tiempo completo a recorrer la Provincia, y el peronismo trata de ordenar su interna para la batalla en las urnas, la postulación de Stolbizer se concretará pasado mañana y de este modo será ya, formalidades al margen, la candidata de un sector y no de todo el radicalismo bonaerense.
Los observadores de la política bonaerense señalan que esa bifurcación de caminos en el seno de la UCR será la expresión práctica de la incapacidad que su conducción viene mostrando para abrir sus estructuras y favorecer una renovación en los niveles de decisión que otorgue participación a quienes supieron llevar al radicalismo a la victoria en el peor momento -los comicios del 2003- de la crisis de esta fuerza.
EN LA LUPA DE LA ROSADA
Por lo pronto, de esta situación creada en la UCR y en particular de la significación electoral del grupo rebelde, a partir de sus liderazgos locales y regionales, parece haber tomado nota la Casa Rosada cuando resolvió que el Presidente recibiera a los intendentes de ese sector.
Una resolución tomada, por lo demás, en el marco de la estrategia de afirmación del kirchnerismo en la Provincia y de su tensa relación con la estructura duhaldista que controla al peronismo bonaerense.
Quizás no se haya desatendido, por caso, el dato de que esa estructura duhaldista es considerada por el Grupo Olavarría ¨protectora, en el nivel del contubernio¨, de los sectores que manejan el comité provincial del radicalismo.
No pareció, al menos, desconectado de esos factores el discurso breve pero explícito que Kirchner desplegó ante los intendentes del Grupo Olavarría cuando los recibió en su despacho. Subrayó su convicción sobre la ¨sana necesidad de las alternancias¨ partidarias en el poder y, en ese esquema, destacó la importancia del respeto por las políticas de Estado.
Fue allí donde puso el ejemplo de Zapatero y Aznar, para reconocer luego la importancia de los municipios en el desarrollo político. ¨Luego, todo fueron obras¨, dijeron fuentes calificadas, para sintetizar el largo y detallado repaso de necesidades de las comunas en materia de obras públicas que, con el ministro Julio De Vido como único acompañante del Presidente, consumió la mayor parte del encuentro.
Por lo demás, un detalle referido a la interna del oficialismo llamó la atención de los rebeldes durante esa reunión. Se hablaba, en sintonía con la política de la Rosada en materia de obras, de la relación directa entre la administración nacional y los municipios para el desarrollo de los emprendimientos, cuando algún intendente mencionó al Gobernador y recibió una aclaración de De Vido. ¨Esto se hace con Solá, no sin Solá¨, especificó el ministro.
MOVIDAS EN EL OFICIALISMO
Anecdótica, la acotación de De Vido, se inscribe sin embargo ela creciente consolidación de la relación política entre el Presidente y el Gobernador, ya comentada aquí en las semanas previas, mientras que, como contrapartida, la relación de la Gobernación con la Legislatura, controlada por el duhaldismo, mostró en los últimos días signos de serio resquebrajamiento.
La decisión de los legisladores peronistas de dejar sin representación legislativa al comité encargado de cobrar los créditos que el Banco Provincia traspasó en el 2001 al Estado bonaerense, sería el primer paso de un ¨despegue¨ en áreas delicadas.
En las próximas semanas el oficialismo presentará un proyecto destinado a eliminar todas las comisiones bicamerales ¨de seguimiento¨, creadas para que los legisladores ejerzan el control -avalen, en definitiva- sobre compras, contrataciones y adjudicaciones de obras en las que, argumentando razones de urgencia, el Ejecutivo impone excepciones al mecanismo habitual de contralor para esas operaciones.
Algunas de esas comisiones bicamerales se crearon hace años y ya no tienen razón de ser, otras se mantienen vigentes porque se sigue apelando a la excepción y otras fueron creadas en los últimos tiempos. Y lo cierto es que la intención de eliminarlas a todas, según admiten en la Legislatura, sumada a la decisión de dejar sólo al Ejecutivo en el comité del fideicomiso del Banco Provincia, obliga a una lectura inquietante: la intención de los legisladores del propio oficialismo de no compartir más espacios donde se definen o se respaldan operaciones millonarias.
QUIEN DIO LA ORDEN
Las fuentes más calificadas de la Legislatura le remiten a Eduardo Duhalde la ¨orden¨ de ese ¨despegue¨. Afirman que hace tiempo que se lo pide a los legisladores que le responden y el hecho de que el proyecto de salida de éstos del comité del fideicomiso haya sido presentado en el Senado por impulso personal de la vicegobernadora Giannettasio y de Antonio Arcuri -los dos más destacados representantes del duhaldismo puro, con línea directa y permanente con ¨el jefe¨- alimenta esa explicación.
De cualquier modo, más allá de quién haya tenido la idea, se trata de una decisión que generó mil rumores sobre la razón profunda por la que fue adoptada y que merecería mayores precisiones.
Por lo pronto, el peronismo bonaerense culminará hoy un proceso interno que desembocará en un nuevo consejo partidario en el que habrá una representación minoritaria del felipismo, pero al que no se le concederá ningún cargo clave de la conducción. Habrá que ver quiénes son designados en esos lugares: el que llegue hasta allí es porque primero juró fidelidad al duhaldismo.



