Buenos Aires, (NA)- El presidente Néstor Kirchner instó ayer a los nuevos oficiales de los tras Fuerzas Armadas que egresaron este año a que «nunca levanten» las armas «contra otros hermanos argentinos». «Están recibiendo un mandato que nunca deberán utilizar contra otros hermanos argentinos», sostuvo Kirchner durante la ceremonia de graduación de los nuevos oficiales del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea que se realizó en la sede del Colegio Militar, en la ciudad bonaerense de El Palomar.
Acompañado por los ministros de Defensa, José Pampuro, y del Interior, Aníbal Fernández, el jefe de Estado apeló en todo momento a un mensaje cargado de consignas reivindicatorias de los valores constitucionales y democráticos.
En esa dirección, Kirchner reclamó «fidelidad a la conducción nacional, cumplimiento de las leyes y la Constitución» y «trabajo junto a otros hermanos argentinos».
Diez meses después que ordenara al jefe del Ejército, Rubén Bendini, descolgar el cuadro del ex dictador Jorge Rafael Videla de una de las paredes del Colegio Militar, Kirchner evitó las fricciones en su discurso, pero insistió en reafirmar la posición del Gobierno nacional sobre la defensa de los derechos humanos.
Por eso, el jefe de Estado destacó, ante los más de 250 nuevos oficiales, la necesidad de «defender la Constitución y los pactos en ella consagrados», que incluyen «acuerdos y convenios internacionales que contemplan la defensa de los derechos humanos».
El Presidente tampoco dejó de lado el nuevo rol que a su juicio deben cumplir las Fuerzas Armadas en la tarea de reconstrucción del país.
En esa línea, Kirchner señaló que «cada uno desde su posición debe emplear sus mejores esfuerzos para contribuir a la reconstrucción del país con trabajo, en paz y con justicia social», y agregó: «No se les exigirá menos».
En otro momento de su mensaje, el Presidente destacó la necesidad de que los nuevos oficiales «continúen con su formación» y ponderó los beneficios que el sistema educativo produce sobre los sectores económicos y sociales del país.
Tras el discurso, el presidente Kirchner entregó los primeros sables a quienes obtuvieron las mejores calificaciones entre los 48 alfereces, 64 guardiamarinas y 166 subtenientes que terminaron sus estudios militares.



