Buenos Aires, (NA)- El canciller Rafael Bielsa aseguró ayer que la Argentina sostendrá su posición de manera «irreductible» en las negociaciones con Brasil, y aclaró que su gestión no apunta a «caerle simpático al interlocultor» sino a «defender férreamente» los intereses nacionales. «Nosotros durante muchísimos años en las negociaciones internacionales hemos cedido sin beneficio de inventario. Eso se terminó. No solamente en la relación con Brasil, sino en la relación con la Unión Europea, con el ALCA, en cualquier negociación de la que la República Argentina forme parte», enfatizó Bielsa.
El funcionario realizó estas declaraciones al referirse al estancamiento de las tratativas por las salvaguardas a sectores industriales que se vean agredidos. El ministro de Relaciones Exteriores sostuvo que la Argentina no va a «endurecer» ni «dejar de endurecer» su postura y remarcó: «La va a mantener como la mantuvo hasta el momento, de una manera irreductible». «No estamos planteando cosas que sean irrazonables», enfatizó Bielsa, quien sostuvo que el Gobierno tiene la «obligación de mantener la recuperación» económica.
No obstante, el canciller advirtió que, a pesar de las duras negociaciones con Brasil, «las relaciones (entre ambos países) no se lesionan por cosas como éstas».
Además, desestimó que Brasil haya cuestionado la ausencia del presidente Néstor Kircher en la última cumbre de Cusco y destacó que, en su discurso oficial durante el encuentro, el mandatario brasileño Luiz Inacio «Lula» Da Silva sostuvo que «si los paísses del Mercosur no crecen de manera más o menos equilibrada no hay futuro para la región». «A Brasil no le sirve una Argentina no industrial», remarcó el canciller.
Además, el canciller sostuvo que a pesar de que hasta el momento no hubo acuerdo en las negociaciones, se registró «un paso adelante muy positivo» ya que ambos países acordaron -según dijo-que los convenios «se concreten en instrumentos reales».
Bielsa se pronunció de esa forma luego de que la Argentina y Brasil volvieron a fracasar en la negociación por la aplicación de salvaguardas en caso de que algún sector industrial se vea agredido, por lo que las delegaciones de ambos países decidieron continuar las negociaciones dentro de 30 días.
Ante esto, la próxima cumbre del Mercosur, a realizarse en Ouro Preto la semana próxima perdió una carta importante para avanzar en un mayor entendimiento entre las partes.
El presidente Néstor Kirchner tiene previsto participar de esa cumbre, durante la cual los primeros mandatarios de la región intentarán alcanzar un acuerdo marco para la creación de un Parlamento del Mercosur, entre otros temas de relevancia.
La propuesta de salvaguarda había sido elevada por el ministro Roberto Lavagna en septiembre pasado para proteger a sectores amenazados por la competencia brasileña.
Pero esta fue rechazada de plano por el presidente de Brasil Inácio «Lula» da Silva y a partir de ese momemto se inició una febril ronda de negociaciones.



