Hoy, a las 10 horas, en la Casa de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia presentará el pronunciamiento del Juez Federal Federico Faggionatto Márquez sobre el circuito clandestino de represión, tortura y detención en la zona de Zarate-Campana.
El pronunciamiento será presentado por el Secretario de Derechos Humanos, Remo Carlotto, y confirma la existencia de un circuito clandestino de represión, tortura y detención durante los meses de marzo de 1976 a diciembre de 1983.
La causa sobre la que se pronunció Faggionatto Márquez tiene dos elementos novedosos con respecto a las restantes causas de derechos humanos: por un lado, es la primera vez en que el Estado actúa como querellante y, en segundo lugar, los lugares reconocidos como centros clandestinos no habían sido analizados hasta ahora en ninguna causa precedente. De hecho, estos lugares hoy reconocidos como ¨centros clandestinos de represión, tortura y detención¨ no figuran ni en el informe de la CONADEP, ni en la causa 13 por la que se juzgó a los comandantes.
Los lugares reconocidos por el Juez como centros clandestinos de detención son nueve y se encuentran ubicados en nuestra ciudad (ex Tolueno, ex Tiro Federal, Reserva de Otamendi y comisaría), Zárate (Comisaría, Institutos de Formación de Prefectura, Prefectura Naval, Mansión Guerci, Base Naval y Casa de Piedra) y Escobar (Comisaría).
En su pronunciamiento, el Juez Faggionatto Márquez afirma que ¨se ha probado hasta el momento que en el ámbito territorial del Juzgado de Primera Instancia de Campana (Baradero, Campana, Escobar, Exaltación de la Cruz, Pilar y Zárate) existió un circuito clandestino de represión, tortura y detención en el período comprendido entre los meses de marzo de 1976 a diciembre de 1983, que estaría encabezado por miembros de las fuerzas armadas y de seguridad¨.
En la presentación, el Secretario Carlotto estará acompañado por la subsecretaria de Derechos Humanos de la Provincia, Sara Derotier de Cobacho, Norberto Urso, asesor de la secretaría, y un grupo de sobrevivientes que reconocieron los lugares como centros clandestinos de detención.



