Todos los clubes del mundo que tienen entre sus actividades la práctica del fútbol profesional basan sus vidas como tales en la transferencia o venta de algunos de sus jugadores a otras entidades de su país o del exterior basando estas negociaciones en la letra de los reglamentos de su Asociación o en los de la FIFA, que es la entidad internacional que rige y controte este tipo de comercialización de jugadores de fútbol.
Pues, un editorial de su publicación oficial mensual, FIFA NEWS, enero de 1990, rubricado por Joseph Blatter, entonces secretario general, hoy presidente del organismo, recomendaba a las asociaciones afiliadas, la AFA es una de ellas, la creación de una oficina de transferencias dirigida por un coordinador ¨competente y eficaz¨ para que las comisiones que han cobrado hasta ahora a discreción los agentes ¨dejen de beneficiar el oscuro mercado de las transferencias, sino a un sistema trasparente controlado por cada Asociación¨.
La AFA, y creo que ninguna de las más de 200 asociaciones afiliada a la FIFA le dio curso a este sano consejo y, por ende, las transferencias siguieron, siguen y seguirán en su mayoría en manos sucias de los que manejan a sus albedríos el ¨oscuro mercado de las trasnferencias¨ a pesar que en nuestro país, por ejemplo, el art. 210 Del Reglamento de la AFA subraya que ¨la utilización de agentes o intermediarios para la transferencia de jugadores está estrictamente prohibida¨ y, en cuanto a las ¨operaciones internacionales, estas deberán realizarse directamente entre las entidades interesadas y ningún club podrá otorgar poder para tramitar la misma a quien no fuese miembro de su Colmisión Directiva debiendo comunicarlo previamente a la AFA en toda oportunidad que lo hicieren¨.
¿Cómo podría higienizar la AFA este oscuro y nauseabundo mercado de las transferencias si, en verdad, le interesa higienizarla?
Muy fácilmente, nombrando a ese coordinador ¨competente y eficaz¨ que aconsejó la FIFA en su publicación oficial de enero del año 90 y exigiendo a los clubes afiliados que dé a conocer, también por nota oficial, el nombre del miembro de su Comisión Directiva al que se le otorgó poder para tramitar transferencias internacionales de modo que así, muy fácilmente desaparecerían del ¨oscuro mercado de las transferencias¨ los intermediarios para que los dineros que hoy engrosan sus bolsillos vayan a donde deben ir, a las tesorerías de sus clubes, no a las de las empresas, empresarios, intermediarios, allegados y hasta las faltriqueras de ciertos periodistas que, asimismo, colaboran con sus notas a la concreción de las maniobras.
Pero, insisto ¿habrá interesados en higiniezar ¨el oscuro mercado de las transferencias? ¿o continuarán actuando como dirigentes honestos a los que suelen morder las partes más apetitosas de las tortas sin riesgo alguno de ser denunciados con nombres y apellidos como los verdaderos culpables de las crisis del fútgbol muy a pesar de la enorme cantidad de millones que se mueven sin control alguno de los que deben controlarlos? ¿usted que cree? Yo también. Bién.



