BAGDAD, (AFP-NA)- Los ataques de la coalición contra Bagdad prosiguieron anoche, tras un respiro de unas horas y un disparo de misiles contra la zona comercial de un barrio popular que dejó 14 muertos y unos 30 heridos, el más duro balance de un bombardeo contra esta capital en una semana de guerra.
Anoche, Bagdad fue blanco de nuevos ataques áereos, informó la televisión satelital qatariote Al Jazira, que citó a su corresponsal en la capital iraquí, quien habló de ocho explosiones que se escucharon en el centro y en la periferie de la ciudad.
Tres violentas deflagraciones habían sacudido ya Bagdad la noche del miércoles, hacia las 20H00 GMT, después de un respiro de casi cuatro horas.
Hacia las 16H15 GMT, la coalición EEUU-GB había lanzado otra serie de ataques sobre la capital iraquí, contra blancos que aún no han sido determinados.
Las sirenas de alarma sonaron antes de las explosiones, pero la defensa antiaérea no entró en acción. Unas horas antes, Bagdad fue golpeada por al menos dos misiles que cayeron sobre una zona comercial y que dejaron 14 personas muertas y unas 30 heridas en un barrio popular del noreste de la ciudad, según un balance de la defensa civil.
El director de la defensa civil de ese barrio, Hamad Abdalá al Dulaimi, declaró que los muertos y heridos habían sido traslados a tres hospitales distintos de la capital iraquí.
Los misiles cayeron en edificios en cuyas plantas bajas había comercios y garajes mecánicos mientras los pisos superiores servían de vivienda, añadió. Unos 40 locales y una docena de viviendas quedaron total o parcialmente destruidos, comprobó un periodista de la AFP.
En el barrio atacado no se veía ninguna instalación militar.
Después del ataque, cientos de habitantes de la capital acudieron al lugar, pese a la reducida visibilidad y a la lluvia, para consolar a las familias de las víctimas y para ayudarlas a evacuar los muebles que pudieron salvarse de la destrucción.
Otros, algunos armados de fusiles, se reunieron sobre los escombros para corear lemas de apoyo al presidente Saddam Hussein y para gritar su odio por el presidente George W. Bush.
Después de haber guardado silencio, el Comando Central norteamericano (Centcom) reconoció que había lanzado ataques aéreos contra Bagdad que podrían haber causado víctimas civiles, afirmando que el bombardeo estaba dirigido contra nueve misiles "colocados en una zona residencial". "Los blancos militares son una amenaza para las fuerzas de la coalición y serán atacados.
La coalición hace grandes esfuerzos para evitar afectar a los civiles y las instalaciones civiles, pero en ciertos casos estos daños son inevitables cuando el régimen coloca armas cerca de zonas civiles", indica el comunicado publicado en Qatar.



