Nació en Campana el 12 de enero de 1940. Se inició en las inferiores de River de Bs As. en el año 1954 hasta 1959. Después se incorporó y jugó tres años consecutivos en Villa Dalmine, luego un año en Luján y posteriormente otro en Flandria. En 1966 no actuó en ninguna entidad y en 1967 se concretó su ingreso al Club Defensores Unidos de Zárate que militaba en la categoría de aficionados de AFA.
Tengo siempre presente a esa cara sin noche. Peinada sin preocupación de espejo.
Un muchacho sencillo, noble, apegado a lo suyo, a ese trabajo honrado de toda su vida, como es la labor de los bicicleteros.
La cara de Dopazo, era una sonrisa permanente cuando lo conocí. Envuelto de una humildad que le hundía la cabeza entre los hombros y lo hacía mirar hacia abajo, cuando llegaba un elogio que lo desacomodaba. Y en medio de esa humildad, que por instantes parecía apretarlo contra el piso, afloraba ese zaguero que luego fue marcador de punta derecho, El que fue frente a todas, el que no renunció nunca, el que siempre estuvo al margen de los problemas y las promocionadas rencillas caseras.
"Yo me llevo bien con todos....sabe?
Nunca tuve problemas con nadie. Siempre pude conquistar amigos y de todas las entidades en que jugue, guardo recuerdos emotivos y muy gratos, que nunca podre olvidar. Esto me remarcó una tarde, al término de su carrera deportiva.
El aspirante a continuar la senda de una familia buena, le daba en el 68, a los rayos, a la masa, al piñón o a cualquier parte de las bicicletas y en los ratos libres a jugar en algún torneo en Escobar y en la región isleña, con la leyenda de un comienzo, que dejó en el camino muchas linda anecdotas.
Siempre fue hincha de River y el destino quizo un día que jugara en las divisiones inferiores de la institución de Nuñez.
Nunca podré olvidar, aquel día que fuimos campeones en la cuarta división en River. De aquella categoría, por suerte la mayoría con el paso del tiempo, lograron notoriedad en el futbol nacional como ser Paz, Tedesco, Fernandez, Punturero, y otros que ahora escapan a mi memoria.
José María, el admirador de ese buen valor que se llamó el "Gallego" Perez en River, en el 61, con Félix Chiarle, que también jugará en la tercera millonaria, volvieron a nuestra ciudad, para estar sin pensarlo en el inicio de la historia futbolística de Villa Dalmine en los torneos de ascenso de AFA.
Aunque ambos no nacieron en el club los dos estan muy identificados con el "viola". Protagonizaron historias paralelas con final idéntico. Se fueron y retornaron para ser protagonistas en tres años seguidoa de dos títulos y un subcampeonato. Además se unieron para aquella primera línea media de: Dopazo, Chiarle y el "Rusito" Monteiro.
Aquello fue algo hermoso. Una alegría inmensa, casi indescriptible, Que hinchada, que equipo, que fiesta! Y cuantos recuerdos me vienen de golpe. En aquel 61", ver a Masuelli, Luisito Cesareo, Torello y Moyano, era un lujo que en esa categoría menor de AFA, ningún otro equipo se pudo dar. Además a los citados se agregaron otros valores como: Gutierrez, Coronel, Borean, la "Yiya" Montero, Prelato, entre otros, y José Marante como técnico.
José María, conoció varios años el futbol de ascenso de AFA. Primero con Villa Dalmine y luego junto a Luján, Flandria, Defensores Unidos de Zárate para cerrar finalmente su trayectoria en 1975 con el club Puerto Nuevo, en el inicio de su participación en los torneos de Primera "D". Fue un halago para él recorrer ese largo camino deportivo, dejando a su paso, una pasión auténtica por la divisa que le tocó defender.



