Un fuerte gesto de encolumnamiento tras la figura del matrimonio presidencial y la cada vez más fuerte certeza de que competirá en las elecciones por fuera del justicialismo fueron hoy los dos grandes gestos que emitió el gobernador bonaerense, Felipe Solá, quien cerró un plenario de dirigentes de su armado político en la ciudad de Mar del Plata.
Más allá de las previsibles críticas a su ex tutor devenido en archienemigo Eduardo Duhalde (esta vez lo tildó de ¨pactar con el diablo¨ por su encuentro con Carlos Menem), el mandatario provincial no hizo, desde el estrado, una referencia clara a cuáles serán los próximos pasos a seguir para su estructura política.
Sí dio gestos y señales:
* Por la mañana, respondió al reclamo de la conducción duhaldista del Consejo provincial del PJ confirmando el llamado a elecciones internas abiertas y simultáneas para el 7 de agosto, el mismo día que se harán los comicios nacionales.
* Sugirió que su armado político, hoy más poderoso que nunca, no atravesará ese trance, sino que competirá por fuera del PJ, con un sello propio, en las legislativas de octubre. La idea, en realidad, ya era confirmada extraoficialmente desde que un matutino nacional dio por hecha la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner.
* Emitió, por si hiciera falta, un nuevo gesto de apoyo claro y contundente de su sector a la candidatura de la primera dama. Pero no aclaró, desde su discurso, si eso significa romper definitivamente con el partido.
El cierre del plenario, que se desarrolló en el Estadio Polideportivo de Mar del Plata, estuvo a cargo del propio Solá, que arribó al complejo sobre las 16. La euforia, reflejada en los rostros de los funcionarios y jefes comunales, fue el sello distintivo del mitin, que mostró, en su aspecto general, poco de la ¨mística de conurbano¨ del duhaldismo y mucho de transversalidad kirchnerista.
Antes de su discurso, Solá escuchó, uno por uno, los documentos elaborados por las comisiones de dirigentes que trabajaron, desde temprano, en un salón anexo.
Todos y cada uno de ellos reafirmaban la idea de ruptura con el PJ. Por eso, desde temprano comenzó a especularse con que Solá tomaría ese reclamo y lo haría propio, a través de un anuncio concreto, en su discurso. Nada de eso pasó.
Sí tuvo, ante los siete mil asistentes, entre dirigentes y barras de militantes trasladados hasta allí por los jefes comunales que le tributan apoyo, nuevas críticas para seguir alimentando la tirria contra Duhalde.
Al ex presidente lo acusó, veladamente, de ¨pactar con el diablo¨ por su encuentro con Carlos Menem en Roma, donde compartieron un café luego de participar de los funerales del papa Juan Pablo II, al que su jefe político, Néstor Kirchner, decidió no asistir.
¨Hay algunos que están tomando café en un hotel de Roma que cuesta mil euros la noche¨, disparó. ¨Hay gente que se une con el diablo, y lo digo por lo que pasó en Roma, o que son amigos de la ´picana´, porque están obsesionados por un espacio político¨, remarcó. ¨El pueblo está aquí, está donde está el optimismo. Está donde está naciendo algo, no en un funeral, en un nacimiento. Hoy aquí hay un nacimiento y en otro lado hay un funeral¨, dijo Solá, en referencia a lo ocurrido en Roma.
Tuvo, además, un claro gesto de reconocimiento para todos los sectores que integran su armado político, incluso con los polémicos dirigentes piqueteros, tan criticados desde la trinchera contraria.
Como aquellas hinchadas de fútbol que recogen los agravios de los rivales y los incorporan para fortalecer su identidad, Solá nombró, desde el estrado, a cada una de las organizaciones que, dijo, ¨cuando no estaban de acuerdo con la marcha del país cortaban las calles y ahora que están de acuerdo apoyan al presidente¨.
Además de los ministros de su gabinete, los 48 intendentes que le juran apoyo (más la presencia de los advenedizos jefes comunales de Quilmes, Sergio Villordo, y de José C. Paz, Mario Ishii) y los bloques legislativos que le responden, el escenario tenía una figura destacada: la del subsecretario general de la Presidencia, Carlos Kunkel, el primero en proclamar la candidatura de Cristina Kirchner.
Además, se preguntó ¨por qué les molesta la posible postulación de Cristina Kirchner como candidata a senadora nacional, o porqué les molesta el gobierno de Solá, si por otro lado dicen apoyar al Presidente¨.
¨Se trata sólo de una banca a senador, en un recinto con 72 bancas, pero en realidad no quieren aceptar la política que representa Cristina y que está en contra de ellos (por los duhaldistas) que quieren pactar con la corporación¨, resumió el mandatario provincial.
El final, como acostumbra fue eufórico. Gritó unas arengas de cierre, para dejar paso a los primeros acordes de trompetas y clarines de la marcha peronista. La voz de Hugo del Carril fue acompañada por todos, con los dedos en V, quizás sabiendo que ese gesto molesta más que ningún otro a los duhaldistas que, como cantaban, lo miraron por TV.



