A fines del siglo XIX el ya famoso "Tren de los Costa" era el encargado de traer más y más pobladores a "Campana", una ciudad que de la mano del Frigorífico, el puerto, el ferrocarril y medianas y pequeñas industrias; seducía a la muchedumbre a echar raíces junto al río, adquiriendo lotes de aquel trazado que por 1875 había realizado el agrimensor Carlos de Chapeaurouge a pedido de los dueños de estas tierras.
Para principios del siglo XX, el pueblo de Campana era ya una realidad y comienzan a surgir emprendimientos comerciales para cubrir las necesidades de los pobladores, siendo la zona cercana a la Estación la que pronto adqurió gran importancia por su ubicación estratégica. Así, comenzaron también importantes proyectos arquitectónicos, algunos pensados como viviendas y otros tantos mentados para el comercio en sí.
En 1914 las "Tiendas del Mar", reconocida firma de Capital Federal y norte del Gran Buenos Aires, comienza la construcción de un local para abrir sus puertas en Campana, que al cabo de un corto plazo quedó plasmado en realidad.
De fino estilo, con su ochava mirando hacia la Estación, sobresalía en su tope la figura mitológica de "El Dios Mercurio", que representa (entre otras atribuciones) al protector del Comercio.
Esta figura de concreto, con el caduceo en una de sus manos (vara donde se enroscan dos serpientes), una antorcha en la otra y alado en pies y sombrero; fue durante más de 80 años mudo testigo del crecimiento comercial de la actual Avenida Rocca.
Retirado a fines de los 1998 con fines de restauración, nadie pareció acordarse de él. Fue en su ausencia cuando la comercial avenida pareció desdibujarse colmándose de locales vacíos producto de una de las peores crisis económicas de las que Campana no estuvo ajena.
Pero, gracias a vecinos comprometidos con el patrimonio cultural de Campana y en beneficio de todos sus pobladores, desde hace varios meses fue encomendada la tarea de restauración del preciado monumento (entorno a un remozamiento de todo el edificio en cuestión) y esta tarea fue encomendada a una reconocida y muy querida artísta plástica campanense y a su esposo, ellos son la Sra. Susana Figueiras y el Sr. Sergio Ballini; quienes no dudaron en aceptar el desafío de dejar "El Dios Mercurio" en óptimas condiciones para volver a su lugar en lo más alto de la esquina de Luis Costa y Av. Rocca.
En conversación con los restauradores, nos decían: "Cuando nos propusieron restaurar la escultura del Mercurio, nos invadió una gran emoción; pero también eramos concientes de la gran responsabilidad que teníamos porque era devolver a Campana escultura tan querida y extrañada por muchísimos habitantes de nuestra ciudad, ya que permaneció por muchos años en lo alto de un edificio tan tradicional de la calle Rocca; retornándole al mismo un poco de historia.
Sabemos que el paso del tiempo y la falta de cuidado dejan daños irreparables y el Mercurio no fue la excepción.
Cuando lo recibimos nos encontramos que estaba totalmente dañado, le faltaba media pierna izquierda, todo el brazo derecho junto con su "caduceo", mitad del brazo izquierdo. Tenía también dañada su cabeza, rota la rueda de apoyo y un gran deterioro en el cemento que lo recubría.
Llevó largas horas de contemplación e investigación histórica para su fiel restauración, ya que no se disponía de las piezas faltantes como modelo a seguir. En algunos momentos de trabajo nos sentíamos como tres amigos. Parecía que estaba vivo y que compartía con nosotros luchas, desencuentros, mates y alegrías.
La técnica que utilizamos fue la de tratar de respetar al máximo la original, tanto en su interior como en su exterior. Debimos utilizar productos más actualizados, ya que El Mercurio debido a su peso y dificil movilidad requería de los mismos.
La experiencia fue inolvidable y nos permitió enriquecernos en nuestra profesión, transitando nuevos caminos. Verdaderamente estamos agradecidos que hayan confiado en nosotros".
En pocos días más, "El Dios Mercurio" quien mitológicamente protege a los comerciantes, volverá a la Av. Rocca gracias al esfuerzo de particulares, de vecinos de Campana que piensan que el patrimonio histórico de su ciudad debe y "puede" ser protegido y que nuestro pasado merece ser contado.
Antes y después de los trabajos de restauración llevado a cabo por los esposos Susana Figueiras y Sergio Ballini. "El Dios Mercurio" está listo para ser emplazado en el tope del edificio de Av. Rocca y Luis Costa.



