COPLAS DE PAYADOR PERSEGUIDO¨
De Atahualpa Yupanqui
Obra poética musical:
En este largo poema de 120 sectinas, Atahualpa Yupanqui narra a través de la copla, su expresión preferida, su vida de caminante infatigable, que como el mismo se nombra ¨cumple la sentencia de morir en los caminos¨. El payador cuenta su historia que arranca siendo muy joven en la Pampa Bonaerense, donde comienza su peregrinar constante por todos los lugares de nuestra patria, trabajando en todo oficio, conociendo profundamente la vida del hombre del interior ¨del Norte y del Sur, del Llano y del Litoral¨ canta su copla. La profundidad de su poética surge de la relación de hombre con su destino social, del hombre con su trabajo, gastando el tiempo de su vida en los feroces paisajes, víctima siempre de la injusticia social, que sigue nombrando en su copla ¨he visto tanta pobreza, que yo pense con tristeza, Dios por acá no pasó¨. Como payador que canta a los pobres, denunciando en su canto las injusticias que sojuzgan, lo persigue la pobreza y la condena política de los dueños de la tierra en complicidad con los poderes siempre, que él coplea ¨si alguna vez he cantao ante panzudos patrones, he picaneado las razones profundas del pobrerío, yo no traiciono a los míos, por palmas o patacones¨. Sabido es que Yupanqui sufrió persecución política,... y tortura en tiempos muy anteriores a los que en el país se generalizo ésta metodología, la década del 70, coplea el payador ¨por la fuerza de mi canto, conozco cenda y penal, con fiereza sin igual, mas de una vez fui golpeao y al calabozo tirao, como tarro al basural¨. Nombra Yupanqui recordando en su poema su larga vida de peregrino por el Norte Argentino, la profunda relación que estableció con los hombres de la tierra, ¨supe bien como es la vida de los paisanos, de todos me sentí hermano, del derecho y del revés¨. Yupanqui accede al profesionalismo musical y al conocimiento del público siendo ya no tan joven, el siempre consideró que su canto y su arte le devolvieron con gratitud popular su dura vida de caminante, pero jamás cambió su condición social de paisano, ¨pobre nací y pobre vivo, por eso soy delicao, estoy con los de mi lao. Cinchando todo parejo pa´ ser nuevo lo que es viejo, y verlo al mundo cambiao¨, coplea el payador.
La síntesis del poema marca ya sobre el final la sabiduría de este artista proverbial que es Atahualpa, ¨dicen que no tienen canto, los ríos que son profundos, mas yo aprendí en este mundo, que el que tiene hondura, canta mejor por ser hondo y hace miel de su amargura¨ termina copleando en payador.
El regreso del ¨payador perseguido¨ en estas épocas de controversia social, marca y recuerda la raíz de nuestra problemática y la vigencia sin tiempos de la obra yupanquiana.



