Buenos Aires, (NA)- El ministro de Economía, Roberto Lavagna, consideró que la creación de un banco nacional de desarrollo, al estilo del que existe en Brasil, «es una idea buena y rescatable» siempre y cuando no sea para otorgar fondos en forma indiscriminada, y destacó que el país está en condiciones de «crecer sin interrupciones» de aquí al 2010. «Concuerdo plenamente con la idea de crear un banco de desarrollo en el país, como existe en Brasil.
Todos sabemos que tuvimos una entidad así, que fue cerrada en 1996. A tres años de haberse liquidado, le quedaba una cartera de créditos de más de 5 mil millones de dólares, de los cuales el 94,1 por ciento era irrecuperable», sostuvo el ministro.
Lavagna destacó que «la idea es buena, es rescatable, pero debe tener un contenido distinto de lo que fue la experiencia del BANADE».
El ministro se expresó así en el acto de cierre del Quinto Foro Federal de la UIA, que se realizó en Mar del Plata. El titular del Palacio de Hacienda vaticinó que si la economía mantiene el ritmo actual, «podemos asegurarnos que dentro de cinco años el país habrá crecido sin interrupción desde abril de 2002, durante 98 meses seguidos».
En ese sentido, expresó que «estamos en condiciones para comenzar un ciclo de expansión sostenida, un ciclo de capitalismo social dispuesto al fortalecimiento productivo, en un mundo crecientemente global». «Para ello, necesitamos un tipo de cambio realista, adecuado a la realidad productiva del país; buscar la inversión permanente; fomentar el desarrollo tecnológico», enfatizó.
Entre las tareas pendientes, Lavagna enumeró: «buscar acuerdos de integración productiva a escala regional, redefinidos respecto a los que hubo en los últimos años; un comercio libre sin ingenuidades que asegure precios competitivos para los competidores; la defensa de la solvencia fiscal para lo cual desde los gobiernos hay que animarse a decir que no a los buscadores de subsidios».
También propuso «desarrollar un sistema impositivo que premie la reinversión y de un sistema laboral que haga del pleno empleo un objetivo económico, social y político, porque cualquier empleo es mejor que el desempleo».
El funcionario resaltó la necesidad de «lograr un sistema financiero donde exista dinero disponible a tasas pagables, y aquí la banca pública tiene un rol especial para jugar, que es el rol de testigo». Lavagna señaló además que «estamos convencidos de que un plan no basta. Simultáneamente es necesaria la gestión y el manejo de los tiempos. Si nos animamos a seguir este modelo de país en crecimiento con justicia social, vamos a dejar de hablar de lo que pudimos ser».
Recordó que Julio Roca, Juan Perón y Arturo Frondizi «fueron presidentes cuyos nombres evocan momentos de cambios profundos en la actividad industrial del país, pero cada uno de esos períodos tuvo demoras que complicaron el perfil exportador del país».
El ministro dijo también que durante fines de los 60 y principios de los 70 «el país vivió una época en la cual debimos haber empezado una etapa de integración hacia afuera, para ser capaces de exportar bienes con valor agregado. Lamentablemente, lo hicimos de una manera muy parcial».



