El gran avance tecnológico logrado en los últimos 15 años, especialmente en el área del diagnostico ecográfico, ha permitido el desarrollo de nuevas técnicas en el ultrasonido diagnóstico.
Desde las primitivas imágenes logradas hace 25 años, donde solo podíamos identificar burdamente algunas estructuras fetales, hemos experimentado grandes cambios, logrando en la actualidad un estudio de la anatomía fetal en sus más mínimos detalles. Otro de los grandes avances en materia de, diagnóstico fue la inclusión en los equipos del doppler color, método que nos permite el estudio de la circulación útero, placentaria y fetal, determinando de esta manera el bienestar del niño por nacer.
Así es como llegamos al desarrollo de la ecografía 3D o tridimensional y con ella enfrentamos un nuevo desafío.
La ecografía 3D brinda una nueva herramienta para evaluar al feto mejorando la potencialidad diagnostica, ofrece imágenes de alta calidad, pudiendo los padres ver las facciones y gestos de su hijo y según algunos especialistas afianzar de esta forma el vínculo entre los padres y su hijo por nacer.
Otra aplicación de la ecografía 3D en el campo de la obstetricia es en la detección de distintas anomalías fetal, aportando información adicional para el estudio de malformaciones faciales, de extremidades y de columna.
Esta técnica no diagnostica más anomalías que la ecografía convencional, sino que establece con mayor certeza el grado de lesión y si requiere tratamiento le permite al especialista estudiar mas precozmente la forma de resolverlo a través del método mas adecuado.
En la actualidad existe un nuevo equipo de ultima generación que ofrece imágenes del interior del útero tridimensionales y con movimiento, se trata de la cuarta dimensión o ecografía 4D , cuyo principal aporte es el estudio del comportamiento fetal intra útero ya que podemos ver los movimientos fetales, sus gestos y su reacción frente a distintos estímulos.
Sin embargo debemos mencionar que las ecografías 3D y 4D tienen ciertas limitaciones en la obtención de las imágenes, dependiendo en primer lugar del tamaño del feto, ya que cuando es muy pequeño no puede ser correctamente apreciado porque solo veríamos sus huesitos, también debe existir una cantidad adecuada de líquido amniótico para que haya contraste y podamos observar el feto con claridad y por ultimo se debe tener en cuenta la posición fetal, sus movimientos y la localización de la placenta.
Como conclusión podemos decir que las ecografías 3D y 4D son excelentes métodos de diagnostico que nos brindan la hermosa posibilidad de acceder a ese mundo de misterio y de milagro, que es la vida intrauterina, pero que lejos de sustituir a la ecografía convencional, buscan complementarla para que en conjunto se incremente la veracidad de los resultados en el estudio fetal.
Dra. Rosana Claudia Moreira
Médica Especialista en Ecografía
Recertificada por CRAMA
Servicio de Diagnostico por Imágenes Clínica Privada del Carmen



