"Ing. Roberto Rocca (1922-2003). Trabajador infatigable por el desarrollo industrial y empresarial argentino. Amigo solidario de los vecinos de esta ciudad. Autoridades y pueblo de Campana, 27 de Noviembre de 2003". Así versa el granito emplazado en una esquina del Parque Urbano inaugurado a fines del año 2003, en el marco del Plan Alentar. Fue el homenaje que la ciudad le hizo a un hombre que tenía "un especial afecto y cariño" por Campana, según lo afirmara su hijo, Paolo Rocca, actual CEO de Tenaris.
La muerte lo encontró en Milán, su ciudad natal, a los 81 años. Tras de sí, dejó su impronta en la Organización Techint; y particularmente en TenarisSiderca, capitaneando el proceso inicial de internacionalización de la siderúrgica con la puesta en marcha del Laminador Continuo 2 y la consecuente expansión de las exportaciones de la empresa.
Casado con Andreina Bassetti, Roberto Rocca tenía tres hijos, Agostino -fallecido en abril de 2001 en un accidente aéreo en viaje a la Patagonia-; Gianfelice y Paolo. Se graduó en ingeniería mecánica en el Politécnico di Milano (1945), luego de haber participado en la Segunda Guerra Mundial como oficial de máquinas en un submarino de la Marina Italiana. Cinco años más tarde, obtuvo el doctorado (PhD) en metalurgia en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), de EE.UU.
Apoyó a su padre Agustín en la fundación de Techint, a quien sucedió en la presidencia del Grupo, en 1978, cuando era una organización de 15 mil empleados con dos plantas siderúrgicas en la Argentina (Siderca, en Campana, productora de tubos de acero sin costura, y Propulsora Siderúrgica, en Ensenada, productora de laminados planos de acero) y una actividad internacional de ingeniería y construcciones, presente fundamentalmente en América Latina. 25 años después, la Organización Techint, había diversificado sus actividades, daba empleo a más de 50 mil personas y contaba con una red de plantas y sedes operativas presentes en cuatro continentes. En el transcurso de esa expansión, en 1999, Roberto Rocca recibió el Willy Korf Award, máximo reconocimiento mundial para los empresarios siderúrgicos.



