¨Sentir es la vida verdadera. Pensar es ficticio porque siempre es acerca de algo; nunca es la vinculación con la cosa en sí. No es pensando en el vino como te intoxicas, sino bebiéndolo¨.
OSHO, ¨Tónico para el alma¨
Pensar es la actividad de la mente, sentir es la actividad del corazón. Por supuesto que es necesario pensar pero también es necesario activar el corazón.
Pensar da una percepción falsa, subjetiva. Pensar la mayoría de las veces, nos hace ¨perder el ahora¨. Pensar es colocarse en el futuro o en el pasado.
Una manera sencilla de moverse de la cabeza al corazón es por medio de la respiración, con solo tomar cinco minutos, dos o tres veces al día para prestar atención a la respiración estamos sintiendo, estamos entrando en el ahora, estamos siendo concientes del proceso vital más importante, a partir del cual es posible nuestra existencia.
La vida actual nos obliga a ir de aquí para allá, a vivir para lo externo y eso nos aleja del disfrute, del autoconocimiento.
Si observamos la respiración de un bebé vernos que es el abdomen, y no el tórax, el que se mueve con la entrada y salida de aire.
De adultos, las emociones van ¨dirigiendo¨ el patrón respiratorio y dejamos de lado la respiración abdominal profunda.
Cuando re-aprendemos a respirar (pranayama, práctica de yoga, tai-chi, actividades al aire libre, etc) nos volvemos más sensibles.
Nuestros sentidos se agudizan. Todo se vuelve más intenso, más luminoso, más vibrante.
*Bioquímica
Postgrado en Medicina Ayurveda



