Rosario, (NA)- El oficialismo lanzó anoche en Rosario su campaña nacional con un acto en el que la primera dama Cristina Kirchner denunció la existencia de un "pacto de desestabilización" que tiene el propósito de generar un "clima de violencia" que perjudique al Gobierno cuando faltan sólo dos meses para las elecciones legislativas de octubre. "Poco tiempo antes de las elecciones reaparecieron algunas viejas caras que según me enteré hasta llegaron a ir a la residencia de Olivos algún tiempo atrás. Hay muestras de violencia, incluso en provincias como Santa Cruz.
Yo digo que a las viejas dirigencias les molesta otro pacto, el que usted hizo con el pueblo", lanzó la primera dama dirigiéndose al presidente Néstor Kirchner.
Cristina Kirchner hizo esta denuncia política desde el microestadio de Newell’s Old Boys, en el Parque Independencia rosarino, donde el oficialista Frente para la Victoria reunió anoche a sus candidatos para las elecciones legislativa de octubre, en una clara muestra de su intención de nacionalizar los comicios.
La denuncia de la primera dama fue escuchada atentamente no sólo por Kirchner, sino también por el vicepresidente Scioli y por 16 gobernadores provinciales –14 peronistas y dos radicales-, además de la mayoría de los integrantes del Gabinete nacional (no estuvo el ministro de Economía, Roberto Lavagna) y de legisladores nacionales como el senador santafesino Carlos "Lole" Reutemann.



