En un sábado frío y lluvioso, partieron de la puerta del club Boca (sede de la Peña) dos colectivos y cuatro combis llenos de xeneizes. El viaje se vivió con mucha expectativa por parte de los mas chicos, por ver a los jugadores y conocer la bombonera. Cuando llegaron al estadio y mientras todos descendían de los micros, el primer equipo de Boca Juniors iba rumbo al entrenamiento, los chicos pudieron saludar y sacarse fotos con uno de los ídolos, ¨Martín Palermo¨. La alegría y el entusiasmo eran cada vez más grande.
El recorrido comenzó por el departamento de Educación Física Quinquela Martín, luego disfrutaron de un partido disputado por las inferiores de Boca y recorrieron la ¨Bombonerita¨, donde anteriormente había practicado la primera. Llegó el mediodía e integrantes de la Peña estaban esperando a los chicos en el quincho con hamburguesas. Cuando terminó el almuerzo, el presidente, Mario Krauchuk, anunció que irían a conocer la Bombonera. Los chicos explotaron de alegría. Al llegar al estadio, entraron por donde día a día entran los jugadores, y conocieron el vestuario. Siendo mayor aún la alegria, cuando comenzaron a entrar (por el túnel de árbritos) a la cancha, a pisar el mismo pasto que pisan los jugadores, a imaginar que la cancha estaba repleta y que alentaban por ellos.
Otra de las cosas que no podía faltar en esta visita, era conocer el museo. Acompañados por un guía del club, recorrieron el museo, disfrutaron de un vídeo de ídolos y entraron a la ¨pelota¨. Cada uno de los presentes pudo sentir lo que sienten los jugadores cuando entran a la cancha. Allí, se vivieron cinco minutos de emoción. Cada uno soñó una vez más con entrar a la cancha siendo jugador de Boca. Para ir finalizando la visita los chicos y grandes también, tuvieron la posibilidad de conocer la sala de prensa y sentarse donde domingo a domingo el DT Alfio Basile, da las conferencias luego de cada partido. Y por último, entraron a la platea baja donde imaginaron, estar viendo a su equipo.
Finalizado el ¨paseo¨, el regreso a los ómnibus que esperaban en la playa de estacionamiento marcaban la despedida de un día muy especial, un día, que para muchos de los niños que viajaron será irrepetible, por todo el encanto que desde sus rostros reflejaban, de la mirada de algunos padres que compartiendo o no el sentimiento ¨por los mismos colores¨ igual acompañaron a sus hijos, demostrando el amor hacia ellos, disfrutando de un día muy especial, a pesar del frío y de que había poco sol, se vivió una tarde inolvidable. Una tarde que el tiempo no podrá borrar.
Parte del contigente campanense que visitò el estadio boquense
La gente de Campana tambièn pudo ingresar al campo de juego
Más de 150 personas visitaron la bombonera el sábado último
Los visitantes en una de las tribunas de la bombonera



