La concejal Silvia Olivera -Nueva Democracia FTV-, Licenciada en Trabajo Social, docente en la Carrera Trabajo Social, estudiante en la Maestría Docencia Universitaria de la UTN, en diálogo con este medio realizó algunas consideraciones sobre la temática de beneficiarios del Plan nacional Jefes y Jefas de Hogar.
Expresó que ¨es un tema que es recurrente en la voz de algunos concejales, Licenciados , ONG o aspirantes a ser reelectos, esto tiene que ver con los beneficiarios del Plan Nacional Jefes y Jefas de Hogar, vale decir un plan compensatorio podríamos llamarlo ¨para paliar la pobreza¨, ahora he leído y escuchado a distintos sectores que ya he señalado, que se meten en la vida de los beneficiarios pretendiendo siempre decidir por ellos, lo que deberían hacer, yo les pregunto ¿quienes son ellos o ellas para decidir en la vida de esta gente?¿qué los acredita para señalar que hacen , que no hacen?¡acaso alguien les pregunta a ellos (jefes o jefas) que piensan de sus trayectorias de vida?¿que quieren hacer? Parece ser que el atributo de ser pobre, indigente o NBI acredita a algunos a decidir sobre otros que parecen ser de categoría inferior, me parece que lo que habría que poner en debate es como se logra distribuir la riqueza de modo que la vida sea posible de vivir para todos y todas en igualdad de condiciones, y aquí tomo lo que señalara Claudio Lozano ¨hay que potenciar la democratización de la discusión, crear actores para dar la discusión¨ porque como señalara al principio quienes discuten hasta ahora ¨que hacer¨ son quienes siguen reproduciendo el hecho de que ser pobre, indigente o NBI habilita a otros para decidir por vos.
Por ello sostengo que el que se haya planteado la ¨disminución¨ de la cultura del trabajo por los planes debe distinguirse de los problemas que han tenido los empleadores para conseguir trabajadores por pagas menores a las dignas. En este sentido y como lo comprueba un variado numero de estudios, el problema del desempleo en Argentina es producto de las decisiones macro políticas y no de problemas culturales individuales de los trabajadores.
Creo que las irregularidades en la asignación de estos beneficios sólo es posible resolver a través de la implementación de políticas sociales con criterios universales. De esta manera, al pasarse de un beneficio a un derecho, se eliminarían los problemas de las intermediaciones, reconociendo la dignidad de los que requieren de esta fuente de ingresos y eliminando toda estigmatización como lo supone la idea de ¨indigentes¨
Por ultimo, en un país donde mas de la mitad de la población vive bajo la línea de pobreza, la discusión de las posibles soluciones desborda absolutamente cualquier debate sobre política social; lo que debemos discutir hoy día es el ordenamiento mismo de la sociedad, por lo que sostengo que el centro del debate debe ser el tema de la distribución del ingreso.



