Experimentamos tiempos insólitos y traumáticos ¿no le parece amigo lector? ¿se siente Ud. libre de semejante realidad?...
Si bien este siglo que vamos andando fue recibido entusiasticamente de un extremo al otro del planeta con la ansiedad desesperada por entrar en una nueva era de estabilidad y paz. Doquiera que observemos (léase medios informativos, televisión, radio, telefonía, Internet, etc.) las tragedias no dan respiro a pobres y ricos, jóvenes, ancianos, niños, ateos o creyentes... Si aun están lejanos físicamente ¨nos duele¨ el dolor ajeno.
La vida no parece valer nada; desde 3er. Mundo a 1er. Mundo ver imágenes de cadáveres de seres humanos quienes minutos u horas antes eran vitales o inconscientemente frágiles sigue conmoviéndonos. Pareciera que todo comenzó ayer; el desastre climático del Sudeste Asiático, asesinatos en maza sin mediar lógica alguna, muy recientemente la inexplicable muerte de decenas de víctimas desvalidas por una sociedad castradora (personas que buscaban en la religión la salida a una existencia de sometimientos), caída de aviones, terrorismo caprichoso y huracanes que ´barren´ vidas, sueños y esperanzas... personas que de tener riquezas, aspiraciones, inmensos deseos de superarse y hoy (los que agradecen ´el milagro´ de sobrevivir) no comprenden que deban experimentar tanta privación y dolor. Los acontecimientos nos desbordan a todos por igual.
La vida es nuestra posesión más valiosa; toda experiencia agónica despierta esa sensación negada sin razón debatible. Sin ´dar vuelta la página´ ¿chequeamos la realidad mental de gente de un lugar privilegiado del planeta?, le aseguro que es interesante, por su contraste.
Se realizó una encuesta entre 10.000 personas de 10 naciones distintas y fue en verdad asombroso el resultado pues Inglaterra se halla ¨entre las más ateas... con los índices más bajos en profesión de fe y actividades religiosas¨, fue el comentario de The Times de Londres. El 46 % de los británicos informaron haber creído siempre en Dios, y solo dos países (Rusia y Corea de Sur) notificaron una cantidad menor de creyentes. En Indonesia, el Líbano y Nigeria, más del 90 % cree que su dios es el único Dios verdadero, pero solo 3 de cada 10 británicos sienten lo mismo. En la mayoría de los países, más del 80 % afirma que creer en Dios lo hace al creyente una mejor persona, con lo que concuerda solo el 56 % de los británicos. El 85 % de los estadounidenses así como el 99 % de los indonesios y el 83 % de los mexicanos creen semejantemente en un común Creador mientras que solo el 52 % de los británicos comparte ese parecer, esa misma nación difiere con otras en un 29 % en que el mundo sería más pacífico sin religión. ¿Por qué insertamos estas estadísticas en el tópico escogido para esta columna?.
La fe convierte a las personas no importa su raza; las consuela o las decepciona, les infunde poder o justifica ciertas tendencias y también las mantiene ´en pie´ cuando las calamidades quiere abatirlas hasta hacerlas sentir ´dioses´ o ´escoria´... La vida es un don precioso pero ´la administración egoísta´ de los asuntos del planeta la ha rebajado; no se trata que el DIOS TODOPODEROSO Creador de ella discrimina o provoca destrucción, Él permite que cada ser humano (lo ha permitido en tiempos posteriores a la creación) escoja cómo y cuánto desea vivir, para todos por igual sale el sol y llueve y se dan oportunidades... ello incluye el valor que le da a la vida de otros y a la suya propia.
Las estadísticas son frías, solo números, sin embargo evidencian cómo se resquebraja la sociedad; en valores, sentimientos y actitudes positivas... mas el valor de la vida es incontrovertible.



