Estamos en plena campaña electoral. El acto democrático se cumplirá el 23 de octubre próximo. Empero, pese a la limitación del tiempo que nos queda, no observamos un debate de ideas propicio para el esclarecimiento y definición de las mismas, en cuanto se relaciona con la propia decisión del voto que, constitucionalmente es nuestro derecho inalienable
El ministro francés Tayllerand afirmó que ¨los pueblos tienen los gobiernos que se merecen¨. Descontando el poder de la palabra escrita, ya que el avance y la suerte de la humanidad están signados por su capacidad generadora de ideas y acciones, nos atrevemos a interrogarnos para saber si la expresión del estadista galo nos toca, en cuanto involucra una responsabilidad ciudadana en todo aquello relacionado con nuestra participación democrática para la elección constitucional de los futuros legisladores.
Hasta donde sea posible transmitir nuestras ideas, sin caer en excesos, ¨para no enredarnos y tropezar¨, como pensaba Pitágoras, para examinar objetivamente todo lo que nos sucede en el ámbito político, económico y social de la Argentina. Evocamos al filósofo español José Ortega y Gasset, quien se cuestionó y respondió, afirmando: ¨No sabemos que nos sucede y precisamente eso es lo que nos sucede¨.
Jorge Luis Borges, en la década del ´40, expresó: ¨El argentino, a diferencia del americano del Norte y de casi todos los europeos, no se identifica con el Estado. Ello puede atribuirse a la circunstancia de que en este país, los gobiernos suelen ser pésimos o al hecho de que el Estado es una inconcebible abstracción. Lo cierto es que el argentino es un individuo, no un ciudadano¨.
En muchas ocasiones detectamos, especialmente en el orden nacional, candidatos que exhiben cierta frivolidad, rayana en la estupidez, que nos desagrada íntimamente. Estimamos que ha llegado la hora de consolidar acciones ciudadanas en personas con responsabilidad y seriedad cívica, para evitar la repetición de períodos superados, donde la obra de algunos gobernantes no dejó, precisamente, la necesidad de comprender que las palabras no son simples medios de comunicación, sino la sustancia misma del pensamiento.
Entonces, las reflexiones de Tayllerand, Pitágoras, Ortega y Gasset y Borges, hay que tenerlas en cuenta, para promover la necesidad de comprender, racionalmente, lo que pasa en nuestro país.
Ciertamente, estamos en época ideal para el debate de ideas. Sepamos utilizar ese espacio en el tiempo, con firmeza e inteligencia.
¨Sepa el pueblo votar¨.
El autor es director del Taller Escuela Mariano Moreno, de Periodismo y Comunicación.



