Estadios de la enfermedad:
A esta altura de los conocimientos médicos, se prefiere dividir en 3 etapas a la enfermedad, para planificar mejor las estrategias diagnósticas y terapéuticas:
ESTADIO I:
El paciente que parece normal, comienza con ciertos OLVIDOS y un vocabulario más florido, más descriptivo que el habitual. Además, para quienes lo conocen, lo observan algo más desinhibido y jovial que de costumbre. Pero, también puede presentarse apático, depresivo, "preocupado" por los ligeros cambios de memoria que aún, puede reconocer. Aquí es donde empiezan a aparecer los problemas financieros, y es el momento en que el individuo debería dejar de tomar decisiones importantes que impliquen repercusión familiar.
Debe un familiar ser muy observador de estos cambios para poder identificarlos.
ESTADIO II:
Ya el paciente tiene claras fallas de memoria y déficit cognitivos. Cambia su personalidad, y aparece una de las características más notables de la enfermedad: ausencia de reconocimiento de enfermedad.
Clásicamente se pierde en la calle, es vulnerable a estafas y as altos, es centro de burlas por vestirse mal y puede requerir asistencia para manejar dinero.
ESTADIO III:
Los deficits ya son obvios. Las fallas se repiten una y otra vez, se torna dependiente de terceros, retraído en una silla o cama si no lo asisten, y sus necesidades básicas dependen de que terceros las provean. Comienzan a asociarse por ultimo trastornos motores con caídas frecuentes e incontinencia urinaria. De a poco deja de deambular hasta la postración en posición fetal. El lenguaje acompaña este proceso restringiéndose hasta el mutismo.
El final es por intercurrencias clínicas como neumonías, escaras que generan sepsis o infecciones urinarias complicadas, entre otras fatalidades.



