Síntesis final
(Primera Parte)
Culminó la octava edición del Festival de Jazz y Blues en Blanco y Negro que, desde 1998, organizan la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Campana y el Club Ciudad de Campana con el auspicio de Siderca, Bonesi y Melody. Fueron esta vez cuatro noches para disfrutar las distintas vertientes del jazz: desde el jueves 29 de septiembre hasta el domingo 2 de octubre de 2005, como siempre en diversas instalaciones del Club Ciudad de Campana y con entrada libre y gratuita, se desarrollaron las diversas actividades programadas.
Jueves
El inicio, tarde lluviosa de por medio, permitió ver la película "Oscar Alemán, una vida con swing" con la presencia de su director Hernán Gaffet. Las imágenes de archivo, los testimonios presentados por Quique Pesoa, las entrelíneas que cuentan en definitiva parte de la historia argentina y mundial, fueron seguidas con entusiasmo por el público que colmó el salón cultural del Club Ciudad de Campana. En el posterior debate, varios de los presentes que habían presenciado actuaciones del guitarrista en diversos años, aportaron sus acotaciones y dialogaron animadamente con Gaffet, al punto que fue difícil dar por terminada la reunión. Este film recién será programado por canal 7 hacia diciembre del 2005.
Viernes
Diagonal Trío
Ya en el Gimnasio cubierto del Club Ciudad de Campana abrió la noche el Diagonal Trío: una alianza de músicos que afrontaron con sutilezas y refinamientos un repertorio de los más exigentes standards del jazz: desde John Coltrane hasta Miles Davis. Víctor Orellano, bajista, conductor del grupo, vivió con gran emoción el momento. Cato Babío desde la batería y la guitarra de Ignacio Durán, concentrados en dar de si lo mejor, permitieron que se escucharan las primeras ovaciones al finalizar su actuación. Como detalle, el guitarrista Ernesto Snajer escuchó con atención al trío y manifestó –incluso al público- su reconocimiento por el nivel de interpretación exhibido.
Cuarteto Ernesto Snajer
Precisamente Snajer fue el artífice de la segunda entrada: comenzó con un tema solista, fue combinando dúo y trío hasta finalizar en cuarteto para luego rehacer el camino. Sólido en su digitación y de impecable sonidos y arreglos, Snajer exhibe un grado de madurez interpretativa sorprendente para alguien tan joven. Alejado de las facilidades, llega al límite de su guitarra y de su forma de componer. Fusiona el idioma del tango y del folklore con el manejo de las claves que muestra el jazz y lo hace con maestría. Destacado el nivel de Víctor Carrión que -con saxo y quena- aportó un toque personal a cada intervención.
Latinaje
Tres saxos de primerísimo nivel (sobresaliente Gustavo Musso en alto) un trombón a vara, dos trompetas (Richard Nant cada vez más afirmado en su sonido bop y Tropi Veglio a lo Miles Davis) son la avanzada de este gran artefacto sonoro que es el grupo liderado por Guido Martínez desde el bajo. Camisetas amarillas y negras a rayas verticales –¿tributo al uruguayo Peñarol?- para todos los integrantes, son apoyados desde una base sonora donde sacan chispas Alejandro Manzoni en teclado (ya preparando otro CD para la cantante Ludmila Fernández), Daniel Pipi Piazzolla en batería y percusión (un maestro capaz de moverse con soltura en propuestas tan distintas como este Latinaje y su Escalandrum ó el Giusti Funk Corp), Diego Alejandro en percusión y el director Martínez con Bressy punteando hilos rojos desde la guitarra. Latinaje hizo que la noche llegara hasta el otro día en un despliegue de música.



