Transcurría la hermosa tarde del domingo 4 de septiembre de 2005 y en la Sociedad de Fomento del Barrio San Felipe, se veía mucho movimiento de gente que entraba y salía.
Entre ellos se encontraba el profesor del ¨Proyecto Adolescente, Taller de Teatro Escenas y Escenarios¨, Adolfo Brutti, (dando órdenes como siempre), algunas madres que con muchos nervios por ver a sus hijos. Todos trabajando incondicionalmente, con la firme convicción que con ganas todo es posible.
Leonel, Vanesa, Matías, y Grecia comentaban:
-¿Están todos?
-Yo tengo miedo! Dijo Cecilia
-¿Por qué? Pregunto Claudio
-Porque siendo de San Felipe, me parece que la gente no tiene confianza en que podamos hacer nada, que no somos capaces de salir adelante, y porque creo que no van a valorar lo que hagamos.
En ese momento interrumpe, como siempre, el loco Juan.
- Bueno che! Basta de pavadas y demostremos lo que nos enseñaron. Ellos hablan de Pablo (Trompis), Gastón (el flaco) y Agustina (la Pitu), los colaboradores del Prof. Adolfo Brutti.
Para tan importante momento esperaban importantes personas, a las cuales también tenían que agradecer dado que apoyaron a los chicos para que este proyecto pudiera realizarse.
Se abrieron las puertas y entraron, si! Entraron a verlos a ellos, a los chicos de San Felipe, ¡Que emoción! ¡Que nervios!
Entre estas personas estaban la Diputada Provincial Stella Giroldi, Director de Accion Social Gustavo Gonzalez, Directora de Niñez y Familia Felisa Diaz, Estela Simon, los Concejales del Partido Justicialista Juan Schinoni, Adriana Barbero y Roberto Diaz, Directora del Registro Civil Elba Grasi, y ellos: las familias, los papás y mamás, los hermanitos, los primos, tíos y amigos de los protagonistas de este cuento.
El salón estaba colmado, ellos, los chicos espiaban por detrás del escenario.
De repente las luces las luces se encendieron y apareció él: EL QUIJOTE, EL HOMBRE DE LA MANCHA, en la piel de Luciano Osorio, que bien se veía arriba de ese escenario! Y los personajes empezaron a fluir y fluir hacia ese mundo mágico creado por telones y luces, la vista era magnífica para disfrutar desde arriba y ni que decir desde la platea. Todos aplaudían, ovacionaban, gritaban los nombres de ellos, los chicos de San Felipe, los alumnos del Taller de Teatro brindando como ofrenda esto que era el fruto del trabajo y su esfuerzo.
En el final, se notaba un brillo particular en las caras de todo los presentes
Están maquillados como nosotros? Se preguntaban los chicos
No! No era maquillaje lo que veían, eran lágrimas. Ellos, los chicos de San Felipe habían emocionado a los concurrentes, empezaron a hacer un poco de diferencia en la historia ...
¡BRAVO! ¡BRAVO! Era el grito del público, que agradecía
Y ellos, los chicos de San Felipe, también se emocionaron, sus ojos también se comenzaron a mojar, y esta vez, a diferencia de lo que habitualmente les pasaba, sus lágrimas no eran producto de retos, ni de golpes, o agresiones, no tenían que ver con las frustraciones que tempranamente les tocó vivir; esta vez lloraban de felicidad, de alegría
Cuanto aprendieron!!! Las enseñanzas las tuvieron ellos, los chicos de San Felipe, pero también aprendieron los profes, y todos los que impulsaron este ¨sueño¨
En este proyecto se trabajo sobre valores que hacen al desarrollo humano como son: los individuales,(esfuerzo, alegría, valentía, sencillez), los sociales (respeto, sinceridad, confianza, generosidad), los intelectuales (hábitos de estudio, claridad de expresión), los prudenciales (optimismo, precaución, obediencia), los vitales (salud, coordinación), los estéticos ( buen gusto ),
Este es el pequeño pero muy sincero agradecimiento a todos. MISIÓN CUMPLIDA Y HASTA LA PROXIMA.



