Buenos Aires (Especial para NA por Luis A. Gramuglia) -- Si no aparecen suficientes voluntarios para recibir dosis de la vacuna Candid 1 que brinda protección contra la Fiebre Hemorrágica Argentina (FHA), su efectividad no podría constatarse y el registro para la fabricación nacional de la misma se vería demorado.
En el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas "Julio Maiztegui", ubicado en la ciudad de Pergamino, comenzó un estudio clínico destinado a demostrar la efectividad de las dosis de la vacuna Candid 1 elaborada allí luego de una prolongada demora. La Candid 1 se aprobó en 1990 y se la mencionó como una vacuna altamente eficaZ para la prevención de Fiebre Hemorrágica Argentina (FHA) o "mal de los rastrojos".
Sin embargo, nunca se la produjo en nuestro país. Las 300 mil dosis que se utilizaron para las campañas de vacunación se fabricaron en EE.UU. con la participación del fallecido dr. Julio Maiztegui (murió en 1993 a los 62 años) y de otros científicos argentinos. La fiebre hemorrágica argentina fue detectada por primera vez en 1958 en algunas zonas agrícolas de la pampa húmeda cuando se aisló el agente etiológico de la enfermedad, el virus Junín. Los primeros casos se registraron en la zona de Junín, Bragado, Chacabuco, Lincoln y O´Higgins. Actualmente afecta a 10 Veces el área inicial e infecta anualmente a cientos de personas de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y La Pampa.
Los virus que provocan la enfermedad (virus Junín) tienen el potencial de propagarse aceleradamente cuando seres humanos habitan áreas infectadas.
Se trata de una enfermedad viral aguda grave que se caracteriza por fiebre y alteraciones hematológicas, neurológicas, renales y cardiovasculares que evoluciona hacia la curación o la muerte en un lapso de dos semanas. Sin tratamiento adecuado la mortalidad es muy elevada (entre un 15 y un 30%).
El agente etiológico es el virus Junín, cuyos huéspedes naturales son dos o tres especies de roedores silvestres. Son pequeños, miden de 6 a 8 centímetros, su color es parduzco en el lomo y tienen la panza blanca. Estos roedores eliminan continuamente el virus por la saliva y la orina, contaminando el medio ambiente en que viven.
El virus Junín penetra en el organismo humano a través de pequeñas heridas en la piel, por la boca, la nariz y los ojos. Desde 1958 a 1994 se registraron poco más de 25 mil casos de la enfermedad.
En 1978 se puso en marcha el Programa Nacional de Lucha contra la Fiebre Hemorrágica Argentina y desde ese año hasta el 2004 se internaron con diagnóstico clínico poco más de 8 mil personas de las cuales murieron 400.
Tras comprobarse la eficacia de la Candid 1 en 1990, se realizaron 13 campañas de vacunación. Hasta el momento se vacunaron 250 mil personas.
Pero el éxito para la aprobación final de la vacuna depende de la gente. Sin el compromiso de los voluntarios el trabajo quedaría seriamente obstaculizado y se alejaría la posibilidad de contar con la Candid 1 nacional, dijeron las dras. María Rosa Feuillade y Ana Briggiler del Maiztegui al periódico "Nuevo ABC Rural".
Agregaron que "esta es una vacuna huérfana: no interesa comercialmente, está destinada a un grupo reducido de personas y a un área geográfica también reducida. Es un problema de salud pública argentino; no lo tiene EE.UU., ni ningún otro país". De los 1700 voluntarios que debían realizarse el chequeo clínico previo a la inoculación un 60% desertó. El mayor número de bajas de voluntarios se registró en Pergamino.
Delia Enría, directora del Instituto señaló, al respecto, que "esta zona se ha olvidado de la FHA, cree que no existe. No se da cuenta que a pesar de que hemos logrado un gran control, todos los años hay personas que se enferman e inclusive ha habido muertes.".
El gobierno menemista había paralizado el accional del Instituto y la posibilidad que se fabrique la vacuna que inmuniza contra el mal. La vacuna se importaba de EE.UU. En la lucha para restablecer el trabajo "argentino" en el Instituto Maiztegui,
muchas personas anónimamente participaron para que la Candid I volviera a producirse en la ciudad de Pergamino.
En este sentido, María Angélica Viceconte presentó un recurso de amparo ante la Justicia para que la vacuna pudiera fabricarse nuevamente en el país. Pedía que se condene al Estado Nacional a "realizar las acciones haciendo cesar de tal modo la omisión de la autoridad en relación con la falta de provisión de vacuna Candid 1 contra la Fierre Hemorrágica Argentina (F.H.A.) y la ausencia de políticas públicas destinadas a la conservación del medio ambiente, favorecedoras de la propagación del ratón maicero, agente propagador del Virus Junín que causa dicha enfermedad". Viceconte explicaba en la presentación que "la Fiebre Hemorrágica Argentina es una enfermedad causada por el virus Junín y afecta principalmente a las personas que viven o trabajan en el campo, extendiéndose también como se verá a las zonas urbanas. La población a riesgo de contraer la enfermedad dentro del área endémica es de alrededor de 3.500.000 habitantes. La enfermedad recibió diversos nombres Mal de los Rastrojos, gripon, o gripe maligna, Mal de O’Higgins, enfermedad del sello, enfermedad de Junín y Virosis Hemorrágica.
"El nombre de Fiebre Hemorrágica Argentina (F.H.A.) se debe a que la enfermedad presenta entre otros síntomas característicos: fiebre y una tendencia a las hemorragias que generalmente son muy leves. Sólo en algunos pocos casos y en enfermos muy graves se producen hemorragias severas. La calificación de "argentina" obedece a que la enfermedad se produce únicamente en nuestro país. En otras regiones geográficas de América (Bolivia), África, Asia, y Europa, existen fiebres hemorrágicas con características similares a la F.H.A.".
Agregaba que "las epidemias anuales de la FHA son de distinta intensidad y sin una periodicidad aparente". Entre 1958 y hasta 1985 se comprobaron algo más de 20 mil casos. "A partir de 1991, los números de casos disminuyen cuando comienza a aplicarse la vacuna específica. En 1993, se registran 30 casos en la Provincia de Buenos Aires, bajando a 18 casos en 1994, pero aumentado en 39 casos, el número de afectados, en 1995. En el año 1995 se registraron en total 82 casos, y fueron fatales cinco de ellos.
"Ante la falta de provisión de la vacuna en las zonas afectadas, en el curso de 1996, hasta el mes de julio, la epidemia aumentó puesto que se han notificado 70 de los cuales fallecieron tres.
"En la actualidad no se dispone de la cantidad suficiente de vacuna para proteger a toda la población expuesta al riesgo de contraer la FHA y no se han completado los trabajos "Se debe tener en cuenta que esta enfermedad es exclusiva de nuestro país, y que no está previsto producir la vacuna Candid 1 en el extranjero, y que debido al numero de personas a vacunar la producción de esta vacuna no es atractiva desde el punto de vista comercial".



