Mar del Plata, (NA)- Con el arribo a Mar del Plata de los presidentes que participarán de la Cumbre, en especial de Néstor Kirchner y George W. Bush, los representantes nacionales buscarán encarrilar las negociaciones por el documento final, complicadas ahora por la fuerte ofensiva de los Estados Unidos para imponer el ALCA en el continente.
La férrea ofensiva de los negociadores de George W. Bush sobre este tema y la resistencia que, sobre todo, pusieron los países del Mercosur, dejaron en vía muerta las negociaciones y evidenciaron las diferencias que ahora deberán ser salvadas en la instancia política.
En esta etapa participarán los presidentes y cancilleres que se encuentran en esta Mar del Plata blindada por el megaoperativo de seguridad, desplegado en aire, mar y tierra. Kirchner, Bush -que llegó anoche a Mar del Plata junto a la secretaria de Estado, Condoleezza Rice- y el brasileño Lula da Silva serán actores principales para que el documento salga lo menos lavado posible entre hoy y el sábado, el día final de la Cumbre.
En la vereda de enfrente quedará el venezolano Hugo Chávez, quien arribará a Mar del Plata en las primeras horas de hoy y participará de un acto contra el ALCA y en repudio a Bush.
En este marco, las negociaciones quedaron tan empantanadas que ayer el canciller Rafael Bielsa se comunicó telefónicamente con Rice mientras ésta viajaba hacia la Argentina rumbo a Bush en el Air Force One, aunque no trascendió que el contacto haya sido beneficioso para acercar a las partes.
El único cambio que se notó en las últimas horas fue la cantidad de adhesiones con que contaba la posición estadounidense, más de veinte al principio de la jornada, con la que se pudo contabilizar ya entrada la noche.
Esto se debió a que algunos países se alejaron de la posición fervientemente defendida por Estados Unidos, México y Canadá y se acercaron a la postura sustentadas por los países del Mercosur. El conflicto gira sobre el eje de una inclusión explícita del ALCA en el texto del documento o en una simple mención sobre la importancia de avanzar en un proceso de integración hemisférica, sin plazos ni especificaciones.
Después hay algunos temas de menor importancia relativa, en los cuales se espera un rápido entendimiento, como las políticas laborales y de migraciones.
Pero, el gran tema es el ALCA debido a que nadie esperaba para esta cumbre semejante embate de los que proponen la zona de libre comercio en América, luego de años de estancamiento que llevaron a que se frustara el comienzo pretendido por Estados Unidos, en enero de 2005.
Mientras esta negociaciones se desarrollan en diversos puntos de Mar del Plara, pero sobre todo en el Costa Galana, Kirchner arrihó a esa ciudad acompañado por su esposa Cristina; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y los ministros Roberto Lavagna y Julio De Vido.
Como el canciller, Rafael Bielsa, y el ministro Carlos Tomada ya estaban aquí, prácticamente todo el gobierno se encuentran participando de la Cumbre.
En este marco, hoy será un día de mayor nerviosismo porque las reuniones tendrán como una suerte de telón de fondo una marcha contra el ALCA y en repudio a la presencia de Bush que estará encabezada por Diego Maradona.
Luego, los manifestantes irán al Estadio Mundialista y allí disertará el presidente venezolano Hugo Chávez, el más encarnizado opositor al ALCA.
Precisamente Chávez es el que mantiene la posición más dura contra el ALCA en la Cumbre de las Américas y no quiere que se mencione la posibilidad de ningún proceso integrador que incluya a los Estados Unidos.
Por su lado, Argentina y Brasil formaron un bloque más contemporizador pero con una lógica de hierro: el ALCA se constituye con inversión, desarrollo y consumo, pero el círculo del trabajo decente, como es el lema de la cumbre, se cierra exactamente al revés: con consumo, desarrollo e inversión.



