Desde hace años asumimos un compromiso con nosotros mismos y con ustedes. Es una cita impostergable, salvo por motivos de fuerza mayor.
Nuestro encuentro de trabajo suele ser una caldera bulliciosa de intercambio de ideas o de un especial taller donde en lugar de moldes se nos presentan textos, leídos, enviados, reciclados que se nos mezclan y desordenan hasta encontrar una forma, a veces provisional, a veces definitiva que semana tras semana, se plasma en letras de molde para llegar a ustedes.
Pero hoy es uno de esos días en que no sale nada; damos vueltas y el blanco es gigantesco. La luz se filtra por nuestra ventana, esquiva, como nuestros pensamientos y los ojos se posan en una mano que limpia un cristal en la casa vecina y las ideas parecen haberse volado como los pájaros que emigran al hemisferio norte en cada invierno.
Las manos se reparten entre el teclado y la gata que indiferente a los cuestionamientos se ha apoltronado en la falda y pide su ración de caricias.
Insistimos en que al correr de las palabras se abra la compuerta de los pensamientos pero sigue sin pasar nada. Revisamos mentalmente los archivos y el sentimiento de vacío sigue inmutable y no se abre la caja de mago que a veces nos ayuda cuando pareciera que no pasa nada...
Intentamos acordarnos que inspiración es solo un porcentaje mínimo y que el resto es trabajo.
Pienso en mi compañero allende las calles ocupado entre sus otros verdes, creando colores y texturas en un papel especialísimo... Y las ideas que no salen...
Vienen palabras una detrás de la otra y se encadenan en un sinfín de asociaciones en aparente sin sentido y solo un sonar de sensaciones me acompaña.
Oh Estro gentil! Proporcióname una pizca de tus dones y déjame que surja un hilo conductor de coherencia! O por lo menos de poesía!
Pero estamos aquí y nuestro deber es hacer los deberes para que ustedes accedan a ambas caras y se dejen llevar por el fluir de nuestras disquisiciones, así sin más como en el encuentro de dos amigos muy queridos que deciden encontrarse por el mero placer de encontrarse aunque no sepan muy bien que decirse esta mañana.
Para comentarios y sugerencias escribir a: caraoceca@hotmail.com



